jueves, 5 de julio de 2012

Maze: Cap. 3

Capítulo 3:
No había podido quedarse esperando. Algo en su interior le había dicho que no lo hiciera.
Comenzó a recorrer las calles de Seúl camino a su casa mientras su cabeza no hacía mas que dar vueltas y vueltas. No queria hacerle caso a su presentimiento, seria desconfiar de las dos personas a las que mas apreciaba y no estaba en situación de hacerlo.

Podía apreciar ya su casa a lo lejos en ese lujoso barrio cuando de golpe y porrazo dio un brusco giro, cambiando por completo la dirección. Tenía que comprobarlo, no podría dormir tranquilo mientras ese sentimiento lo inundara.
Sin pausa comenzó a recorrer la ciudad, dirigiéndose a una zona de apartamentos de lujo, aparcando cuando llegó al edificio mas alto de todos. Bajó del coche, echando una mirada hacia el balcón. Las luces estaban apagadas… Quizás estaría dormido y todo había sido producto de su imaginación y sus celos. Agarrando las llaves abrió el portal y comenzó a subir en el ascensor.
Los 13 pisos se le hacían interminables, deseando llegar lo antes posible al ático.
Una vez arriba quedó frente a la puerta del único apartamento que había en esa planta. Buscó entre las llaves hasta encontrar esa llave dorada tan caracteristica.

“-Toma Hyung, guardamela. Así si algun dia pasa algo y pierdo la mia tengo quien me ayude.-”

Recordó ese momento acontecido pocos días después de que volviese de Estados Unidos y como el pequeño le había puesto la llave dentro de su llavero para que así no la perdiera.
En ese tiempo nunca la había usado, estando el menor en casa lo veía como una violación a su intimidad, sin embargo en esta ocasión se trataba de un motivo de fuerza mayor.

Con sumo cuidado introdujo la llave en la cerradura, dandole vueltas con lentitud hasta que la puerta quedó abierta. La oscuridad inundaba por completo la sala del departamento y no podía oirse ningún tipo de sonido.

-Eres un paranoico Yesung… Debe de estar dormido y tu aquí de espia.- se dijo a si mismo mientras volvia hacia la puerta con la finalidad de salir de ahí para volver a casa cuando a sus oidos llegó un sonido que pudo reconocer como un quejido.

En silencio volvió a entrar al departamento, cerrando la puerta tras el sin hacer ruidos y comenzando a andar de puntillas hasta la escalera que daba al piso superior en el que estaba la habitación de su amigo.

A cada peldaño que ascendia los sonidos iban ganando intensidad, por lo que Yesung los pudo reconocer como gemidos y no de dolor precisamente. A cada paso que daba un nudo se instalaba en la garganta, esperando que fuera una equivocación mientras llegaba al rellano del piso superior y se acercaba a la puerta del dormitorio. Abrió los ojos de forma desmesurada, sintiéndolos arder de pura rabia y coraje por lo que estaba viendo...


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Ahí estaba de nuevo, en ese lujoso departamento que ya le era tan familiar, tan conocido… Al igual que la persona que ahora estaba recorriendo su cuerpo tratando de desnudarlo, deshaciendose uno a uno de los botones de la camisa.

Se dejó hacer sin oponer resistencia alguna. Al fin y al cabo era su trabajo. Cerró los ojos con fuerza, sintiendo como los labios del otro lo recorrían, emitiendo pequeños gemidos a sabiendas que a su cliente le encantaba.

-Vamos Ryeowook, quiero un poco de colaboración, si no quedo satisfecho no pagaré tus servicios y todo este tiempo será dinero perdido para ti y menos comida para tu hermanito.-

Las lágrimas amenazaron por salir, sin embargo hizo lo imposible por contenerlas, sabía que al moreno no le gustaban.
Respiró profundamente para tomar determinación antes de lanzarse a los labios del moreno. Besó sus labios con un atrevimiento que ni el mismo sabía que tenía mientras que con sus manos iba deshaciéndose de la ropa del mas alto de forma algo desesperada. No quería pensar y trató de no hacerlo en el momento en que se situó de rodillas frente al muy despierto miembro de su acompañante. Dio una suave lamida antes de engullirlo por completo lo que provocó incesantes gemidos en el mayor.

-Ahh… Ryeowook… Tan exquisito como siempre- habló entre gemidos el moreno joven mientras se inclinaba levemente y recorría con sus largos dedos las espalda del menor, deteniéndose donde ésta pierde su nombre.

 Se entretuvo mientras acariciaba los níveos glúteos, buscando esa pequeña entrada. Ryeowook se detuvo momentáneamente al sentir esos dedos tantear su “intimo” lugar, soltando pequeños suspiros antes de retomar su tarea de forma dedicada. No se permitió distraerse hasta que un pequeño intruso se adentró en su interior.

-Ah… Kyuhyun…- gimió con fuerza al sentirlo entrar y salir, tratando de seguir con su tarea de darle placer a su cliente de turno, ya que para él, Kyuhyun no era mas que eso, una forma de conseguir dinero para mantener a Henry. El dedo en su interior ahora se habían convertido en dos que lo avisaban de que su tiempo se acababa. Los quejidos de Kyu cada vez eran mas roncos indicando que el clímax estaba cercano y por lo tanto el momento que el mas temía. Ya que a pesar de todo… Era una traición… Sentía que traicionaba a Yesung con esto. El moreno lo retiró haciendo que cesara en su tarea, instándolo a que se levantara para besarlo con lujuria a la vez que lo iba tumbando en la cama poco a poco, haciendo con sus brazos que el castaño levantase sus piernas, preparados para lo que venía.

Cerró los ojos esperando a ese miembro en su interior sin embargo lo que sintió fue un fuerte portazo y unos pasos acelerados que se dirigían hasta ellos.
Levantó la cabeza justo a tiempo de ver como Yesung agarraba a Kyuhyun por el hombro apartándolo del castaño a la vez que le pegaba un fuerte puñetazo en la cara, tirándolo de golpe al suelo.

-¡Yesung!- exclamó poniéndose en pie mientras se apresuraba a buscar su ropa, totalmente apenado por la situación.

-¡Cabrón! Maldito traidor… ¡¡Eras mi amigo!!- reclamaba el mayor de todos mientras golpeaba una y otra vez a Kyu, el cual trataba de zafarse del agarre sin ningún éxito.

Ryeowook con tan solo el pantalón puesto y la camisa abierta se lanzó a agarrar a Yesung pero la mirada de odio que este le lanzó lo hizo temblar de miedo. Sin embargo obtuvo el resultado deseado y es que en cuanto el tocó su hombro Yesung dejó de golpear a Kyuhyun para centrar en el su atención.
Con brusquedad y sin ningún miramiento se levantó del suelo agarrando el antebrazo a Ryeowook comenzó a tirar de el. Bajaron las escaleras a toda velocidad, haciendo que este bajara dando tropezones y trastabillando hasta llegar al ascensor.
El descenso fue incomodo, Yesung no hablaba y el menor no encontraba el valor para decirle nada. El miedo lo estaba inundando, nunca había visto a Yesung de esta forma, furioso, parecía que era capaz de cualquier cosa, incluso de matarlo. El trato hacia su persona no se hizo para nada mas amable, seguía tironeándolo hasta el aparcamiento, abriendo la puerta del coche y tirándolo dentro. Ryeowook trató de salir pero el mayor había cerrado con el seguro mientras daba la vuelta y se sentaba en el asiento del conductor..

-Déjame salir… Jongwoon… - el mayor no contestaba, tan solo conducía como un loco a toda velocidad por las desiertas calles.- Yesung nos vamos a matar…- decía mientras se sujetaba al sillón para evitar los volantazos que daba el mayor.- ¿A dónde me llevas?-

El silencio seguía reinando hasta que llegaron a un lugar que reconoció de inmediato. Solía visitarlo con muchos de sus clientes… Claro los mas refinados que preferían un sitio cómodo y agradable en lugar de un desfogue en medio de la calle.

El mayor salió dejándolo en el coche encerrado. Esta vez ni trató de escapar pues supuso que sería inútil, tan solo se centró en abrocharse la camisa torpemente mientras que las lagrimas comenzaban a bañar su rostro.

-Eres un estúpido Yesung… No tenias que haber venido a por mi- y así era, hubiera preferido que el mayor no lo hubiera visto, a pesar de que éste ya sabía cual era su nada honorable trabajo.

El camino a través del vestíbulo del hotel fue vergonzoso. Todos se paraban a mirar como Jongwoon tiraba de él, con su ropa descompuesta y su aspecto desmadejado, era demasiado obvio para los presentes la situación. Forcejeó tratando de escapar de ahí cuando se detuvieron frente al ascensor aprovechando que uno de los empleados del hotel se acercó a ellos, para lo que el suponía sería una llamada de atención. Sin embargo el trabajador tan solo le tendió al mayor una tarjeta.

-Su llave señor Kim… La suite esta lista.-

Una pequeña luz se iluminó en su mente… Ese hotel… Era de la familia de Jongwoon… Nunca le llamarían la atención ni lo echarían de ahí.
Cuando la puerta del ascensor se abrió el moreno tiró de él hacia dentro.
El silencio era incómodo, tan solo sentía la respiración agitada del mayor y los latidos de su propio corazón.
No podía escapar… Lo sabía… Pero parecía que Yesung no estaba de acuerdo pues podía sentir como los dedos del otro se le clavaban en el brazo. Fue lanzado a la habitación una vez llegaron mientras el otro cerraba la puerta con un fuerte golpe.

-¿Qué hacemos aquí? ¿Se puede saber porqué tenías que arruinarme el trabajo?- las palabras salían de sus labios sin ser pensadas… Tan solo quería salir de ahí, esa situación lo ponía nervioso. Sin embargo eso no era nada en comparación con el terror que sintió al mirar los ojos oscuros de Jongwoon, quien paso a paso se acercaba a el.

-Trabajo… Buena forma de llamarlo. Y mas aún con mi mejor amigo.- sus palabras derrochaban crueldad, y sobre todo asco, lo que Ryeowook mas temía… - Y yo pensando en ayudarte, pero parece que lo disfrutabas mucho. Finalmente no eres mas que un puto asqueroso que no puede pasar sin follar cada noche.-

El menor estaba conteniendo sus lágrimas usando toda su fuerza de voluntad. Pero no sabía cuanto aguantaría. Tenía que salir de ahí cuanto antes.

-Tiene razón. El señorito no debería mezclarse con gentuza como yo… Así que si me disculpa, yo…- No pudo pasar. Jongwoon lo interceptó agarrándolo del brazo y tirándolo sobre la enorme cama.

-Tu madre estaría avergonzada de ver en lo que te has convertido.-

Ese fue el límite del menor. Quien se puso en pie de un impulso encarando al otro.

-No te atrevas a mencionar a mi madre… Tu menos que nadie Kim Jongwoon, porque tú y tu madre sois los culpables de su muerte y de que yo sea lo que soy. Así que si tanto asco te doy olvídame, como hiciste estos cuatro años y deja que yo siga ganándome la vida.-

La furia de ambos se respiraba por la habitación en el momento en que Yesung volvió a hablar.
-¿Ganándote la vida? Está bien, en ese caso te voy a ayudar.- paró para meter la mano en su bolsillo y coger su cartera, sacando un fajo de billetes del interior y lanzándolo a la cara del menor.- Aquí tienes… Ahora yo también seré tu cliente, así que puedes empezar a complacerme.-

La frustración de Ryeowook se hizo visible durante unos segundos antes de que aflorara la indignación. Negando con la cabeza se dispuso a marcharse pero esta vez los labios de Jongwoon sobre los propios lo detuvieron sintiendo un agresivo beso. Las manos del mayor comenzaron a acariciarlo con brusquedad mientras trataba de quitarle la ropa a lo que el menor tan solo podía responder agitándose para conseguir liberarse.
No quería eso… No así… En un acto desesperado por liberarse Ryeowook mordió el labio de Yesung sintiendo el sabor metálico de la sangre, aprovechando el quejido y la sorpresa del otro para huir, pero lo que consiguió fue tan solo enfurecer más al mayor quien con un sonoro bofetón lo hizo caer en el suelo.

-No sabía que también te iba el sadomasoquismo…- comentó despreocupado el moreno quien se iba retirando el cinturón de su pantalón a la vez que se acercaba al otro que solo suplicaba que se detuviese.- Entonces…Vamos a jugar… -

Tras unos instantes de forcejeo las manos del menor estaban atadas a la pata de la cama, dejándolo recostado boca arriba en el suelo.

-Sueltame… Yesung… Ya basta de bromas…- lloraba Ryeowook mientras el nombrado le quitaba el pantalón dejando expuesta su dormida intimidad. Trató de soltar sus piernas, pero le fue imposible… El moreno las tenía atrapadas entre las propias.

-¿Broma? Si tan solo estoy dándote un trabajito… Ya verás como en unos momentos estás gimiendo como hacías con Kyuhyun, incluso más.- Terminó de hablar mientras se quitaba sus propios pantalones, haciendo que el menor abriese los ojos al ver el estado en el que se encontraba la enorme hombría de su amigo de la infancia.

Yesung ya no era dueño de si mismo, la situación se le había ido de las manos, pero ver a Ryeowook ahí desnudo bajo el lo encendía demasiado como para detenerse. Puso una mano en la parte de atrás de la cabeza del castaño, trayéndolo hacia adelante hasta que sus bocas se rozaran. Comenzó a mover su lengua brutalmente contra los labios del más joven exigiéndoles abrir, rastreando sin piedad cada rincón de esa dulce cavidad. Cuando la falta de aire lo obligo rompió el contacto con brusquedad, volvió a hablar mientras restregaba su miembro contra el del menor.

-¿Lo estás disfrutando?-

-Para… Por favor… -sollozaba el aludido, pero eso solo hacía que el otro intensificara el ritmo, a la vez que bajaba por su cuello, mordiendo sin piedad, marcando por completo su piel a la vez que pellizcaba sus tetillas, haciéndolas sangrar – Jongwoon… Me haces daño…- Pero su llanto era ignorado por el otro que arañaba su piel mientras bajaba hasta sus piernas, separándolas y haciendo que levantara sus caderas dejando al descubierto su intimidad. -¡No! No lo hagas… Para…- la desesperación inundó al castaño en el momento que pudo leer la mirada lasciva que Yesung dibujó en su cara justo antes de embestirlo de golpe, sin preparación previa, haciendo gritar al menor de dolor, grito fue callado por los labios del otro.
Las embestidas en su interior eran duras y dolorosas… No estaba preparado para recibir el miembro de Yesung, y lo estaba desgarrando.

-Eres mio Ryeowook… Te he comprado… Eres solo mío…- decía una y otra vez el moreno mientras embestía el frágil cuerpo, volteándolo y haciéndolo quedar apoyado sobre las rodillas haciendo las embestidas aún más profundas y crudas a la vez que aumentaba la velocidad de los embistes masajeando con dureza el miembro del más pequeño.

Ryeowook se encontraba en un estado deplorable… El cinturón estaba desgarrando la piel de sus muñecas a la vez que el mayor lo destrozaba con cada nueva embestida. Su adolorido miembro reaccionaba a las duras caricias, haciendo que el para nada deseado orgasmo estuviese cada vez más cerca.
Ya no podía más… Sentía su resentido y agotado cuerpo desvanecerse bajo el cuerpo del mayor a la vez que éste bañaba su interior con su semilla y el propio orgasmo lo recorría.

-Mío… Mío… - fueron las últimas palabras que escuchó Ryeowook justo antes de perder la consciencia.

4 comentarios:

  1. Y el cuarto capitulo? Es muy interesante el fic siguelo por favor

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  2. Hola!!!!!!
    Vas a continuar las historias espero q puedas continuarlas
    Cuídate
    Besoos

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  3. T.T y el proximo capituloo!!?? Quiero leer porfavor!! -Hace berrinche- Espero actualises pronto >_< me eh enganchado por completo~ :3 saranghae!!

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  4. Hola!!!
    Espero estés bien y puedas continuarlo xfiiiiiis.... Es q está muy bueno!!!! Y quiero ver un final feliz!!!
    Cuídate... !!!
    Voy a estar esperándolo
    Besos!!

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