martes, 7 de septiembre de 2010

Carta Anónima (Eun-xxx)

Titulo: Carta Anónima.
Pareja: [Eun/...]
Genero: Ni yo misma lo se bien xDD / Ida d olla
Notas: Bueno... este fic fue una locura q scribi entre mis delirios de enfermita... No es gran cosa xq lo hice a toda prisa y ncima nfema, aunq spero q os guste.



Hacía ya casi un mes en el que había estado recibiendo algunas cartas anónimas cada mañana, a veces incluso dos al día. Hermosas cartas llenas de poemas y de sentimientos que lo estaban embobando por completo.

Al principio lo había tomado por una broma de sus compañeros, porque si algo estaba claro es que tenía que haber sido uno de los chicos que vivían en el apartamento ya que ningún otro tenía acceso a su habitación.

Una vez con la carta en la mano volvió a sentarse a los pies de su cama abriéndola lentamente, viendo nuevamente esa caligrafía no demasiado cuidada formando dulces palabras que poco a poco había conseguido hacer que se enamorara de quien con ellas se declaraba su admirador secreto. Un admirador que se negaba a dar su identidad a conocer, jugando incluso muchas veces a las adivinanzas en ellas, dando pistas sin sentido para tentar aun mas su paciencia.

Leyó la carta, dibujando una sonrisa ante las cosas que el otro le contaba, sintiéndose un completo idiota por estar ilusionado por alguien que se negaba a revelar su identidad.

-Lo voy a averiguar- dijo una vez terminó de leer, levantándose para guardar el documento junto con todas las demás- Aunque me cueste voy a saber quien eres.- dijo con determinación saliendo de la habitación. Si quería adivinar quien era tenía que ir descartando candidatos.

Llegó al salón, encontrándose a despierto a Kyuhyun, quien estaba embobado con los videojuegos desde tan temprano.

-No… No creo que sea Kyu. El bebé no sería capaz de escribir algo así. Además el siempre esta haciendo el tonto con Sungmin- pensó el mono dirigiéndose a la cocina, encontrándose allí al pinku.

-Buenos días Hyukie- exclamó el teñido al verlo entrar.

-Buenos días Min. – dijo mientras lo miraba de forma escrutadora tratando de buscar algo que delatara a su Hyung, viendo este salir poco después con los platos hacia el comedor para poner la mesa, saliendo tras el encontrándoselo tirado sobre Kyuhyun, haciéndole cosquillas para que este dejara los videojuegos y fuese a ayudarlo.

-Definitivamente él tampoco es.- dijo encaminándose al baño, de donde salía Yesung desnudo como siempre, haciendo que se tapara sus ojos.

-¡¡Hyung!! ¡¡Tápate!!- exclamó ante la escena, escuchando la risa del mayor.

-¿Para que? Si es mas natural el secarse al aire con la toalla. Además, ¿Qué? ¿Te da envidia lo que ves?- contestó el mayor burlón mientras entraba a la habitación que compartía con RyeoWook, definitivamente el emo era demasiado brusco para ser “Él”.

-Un momento… - su mente comenzó a procesar lentamente. Escribir… Poesía… Pocos de sus compañeros eran lo suficientemente sensibles para escribir cosas tan bonitas, y a pocos les gustaba escribir… Tan solo…- ¡¡Ryeowook!!- exclamó dirigiéndose a la habitación del menor y el emo, entrando sin pegar, encontrándose a Yesung frente al armario aun desnudo y a Ryeo en su escritorio escribiendo algo.

-¿Qué te pasa Monkey? ¿Te gustó lo que viste que viniste a por mas?- preguntó el otro sonriendo pícaramente.

-Déjate de bromas Hyung…- contestó mientras miraba atentamente al castaño que había cerrado su cuaderno y ahora lo estaba guardando en el cajón de su escritorio.

-Buenos días Hyukie- habló el menor con una sonrisa mientras se dirigía hacia la puerta.- Dejaos ya de juegos y vamos a desayunar que en un rato vienen a por nosotros.- terció el pequeño mientras cogía un poco del hombro al mono apartándolo con suavidad para salir.- Por cierto. ¿Ya se despertó Donghae?-

En ese instante se acordó de Hae. Había estado tan perdido con la carta y la investigación que no había despertado al fishie, además, tenía que contarle sus sospechas.

Rápidamente se dirigió a su habitación, entrando y cerrando la puerta tras el con un portazo comenzando a saltar encima de la cama del menor.

-Hae, Hae… ¡Hae despierta!- decía nervioso mientras brincaba sobre el otro.

-Ya Monkey… ¿Qué te pasa? ¿Echas de menos la selva que vienes a saltar a mi cama?- preguntó Donghae mas dormido que despierto, volteándose y tapando su cabeza con las almohada.

-¡Dongieee! Levanta de una vez…- dijo enfadado mientras quitaba las mantas al menor y retiraba la almohada viendo como el otro se acurrucaba en la cama.

-Ya, está bien. Ya me levanté.- dijo incorporándose en la cama para tallarse levemente los ojos, bostezando sin parar.

-Dongie… No sabes lo que averigüe…- dijo alterado sentándose al lado del otro.- Creo que le gusto a Ryeowook.

Ante estas palabras todo el sueño que el Fishie podía tener desapareció de golpe, mirando a Eunhyuk sorprendido por esas palabras.

-¿Estás seguro? ¿Cómo lo sabes?- preguntó el pescado al otro mirándolo interrogante.

-Pues…- por unos segundos dudó si contarle a su amigo toda la historia- Hace varias semanas que estoy recibiendo unas cartas de amor.- dijo algo sonrojado.- Y la verdad es… Que me gusta la persona que las escribe, y se que es uno de los que viven aquí con nosotros.- dijo agachando la mirada con el rostro totalmente colorado.- Estuve investigando y averigüe que el que las escribe es Ryeo. Bueno… No estoy seguro del todo, pero es el único que me queda, así que solo puede ser el.- explicó mirando después el rostro atónito de Donghae.

-Hyukie… no se que decirte… Creo que antes de nada deberías hablar con Wookie sobre eso.- contestó el menor mientras se ponía en pie para comenzar a vestirse.

-Creo que será lo mejor-

Una vez ambos estuvieron listos salieron hacia el comedor donde ya estaban todos sentados, haciendo lo mismo que los demás y comenzando a desayunar.

Durante ese tiempo Hyukjae no pudo evitar el mirar a Ryeowook sin cesar, tenía que hablar con el. Tenia que saber si era el la persona de la que se había enamorado.

Terminaron de desayunar y todos fueron hacia sus habitaciones a recoger sus cosas excepto Eunhyuk a quien ese día le tocaba recoger los cacharros. Una vez estuvo todo listo entró a su habitación, encontrando a Donghae con una carta en su manos.

-¡¡Hyukie!! Esto estaba en la puerta cuando llegué. Pone que es para ti.- dijo el menor entregándole un sobre.

Hyukjae cogió el sobre rápidamente, abriéndolo, recordando el momento en el que había visto a Ryeo escribiendo esa mañana, leyendo sin tardanza las palabras escritas en ese trozo de papel.


Hyukjae… Ya llegó el momento.

No quiero ocultarme mas. No puedo soportar el seguir escondiéndome.
Quiero revelarte quien soy. En este sobre hay una llave. Es la llave de una habitación de hotel. No pienses mal, tan solo quiero que hablemos, pero a solas, y siendo quienes somos no podemos vernos en ningún lado.
Por favor, espérame esta noche allí, a las 10.

Te quiero.


Releyó la carta otra vez, fijándose en cada una de las palabras. Ryeo no sabía que ya lo había descubierto y finalmente quería confesarle que era el. No pudo evitar que una sonrisa se dibujara en su cara. Levantando su rostro para encontrarse con la mirada de Donghae.

-¿Y bien?- preguntó cotilla.- ¿Qué dice?-

-Quiere que nos veamos. Nunca pensé que Ryeowook estaría enamorado de mi…- dijo dejándose caer en la cama.

- Pues si… Es tan reservado que no lo hubiese pensado- dijo el menor pensativo.- ¿Y a ti? ¿Te gusta el?-

El mono se quedó en silencio unos segundos, mirando al chico frente a el. La verdad es que nunca había pensado en Ryeo de esa forma es mas… solo había pensado de esa forma en una persona en su vida…

-Pues… Supongo… Lo quiero mucho. Es un buen amigo, y además. Me enamoré de la persona que escribía esas cartas, asi que supongo que si que lo quiero.-

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Pasó el resto del día demasiado nervioso, tanto que ni siquiera era capaz de centrarse en los ensayos, alegrándose cuando finalmente el reloj marcó el final del ensayo, dirigiéndose a los vestuarios para ducharse y vestirse rápidamente, saliendo con Donghae del edificio, despidiéndose de el para salir corriendo hacia el hotel en el que había quedado con Ryeo.

Llegó al lugar un poco mas tarde de la hora en la que habían quedado, entrando a la habitación, encontrándola vacía aún.

- Quizás no ha llegado todavía.- dijo quedándose en pie, mirándola puerta detenidamente, esperando de forma desesperada a que esta se abriese.

Tan perdido en sus pensamientos estaba que no se dio cuenta de que había alguien a sus espaldas hasta que sintió unas manos tapar sus ojos.

-Ryeo…- susurró el mono al sentir esas manos en su espalda, tratando de voltearse, pero el otro no se lo permitió, sintiendo unos labios en su cuello, besándolo con dulzura, haciendo que se estremeciera.

Nunca había pensado en que el castaño sería tan lanzado, pero no podía negar que esos labios lo estaban haciendo sentir bien.

Notó como esas manos se retiraron de sus ojos pero no sirvió de mucho ya que antes de que pudiese voltearse ya habían vuelto a taparle los ojos ahora con un pañuelo, mientras los labios del otro comenzaron a besar los suyos, de forma pasional, sintiendo esa lengua pedir paso, permitiéndoselo sin dudar, pasando sus brazos por el cuerpo del otro, tratando al menos de poder sentir el cuerpo del otro, cayendo en la cuenta de algo.

-Tu… Tu no eres Ryeowook- murmuró débilmente al notar ese cuerpo entre sus manos, obteniendo un leve sonido de negación.- ¿Quién eres? Dime quien… -

-Shiiiitt.- ese simple sonido, acompañado de esos labios nuevamente lo hicieron callar, sintiendo como alguien lo recostaba en la cama, comenzando a meter las manos bajo su camiseta, acariciando su piel con suavidad.

Al principio trató de forcejear, pero esos toques lo estaban enloqueciendo haciendo que algunos suspiros escaparan de sus labios, tanto que ni siquiera notó cuando el otro había soltado sus manos, no intentando quitar la venda de sus ojos.

No pasó mucho tiempo mas para que el otro le despojara de su camiseta, notando como la lengua del su compañero recorría su cuerpo y bajaba hacia su pecho, comenzando a jugar con sus pezones, haciendo los suspiros mas insistentes. De repente cayó en la cuenta de que estaba suelto, levantando sus manos hacia sus ojos dispuesto a retirar la tela, cuando las manos del otro sujetaron las propias, rozando sus caderas con las de el, pudiendo notar el miembro del otro que ya había comenzado a despertar, al igual que suyo.

-Déjame verte- lloriqueó Eun, entre los suspiros producidos por ese sensual roce. - Por favor…-

Recibió un candente beso como respuesta, correspondiendole sin dudar.

-¿Estás seguro Hyukie?-

Esas palabras… Esa voz…

-¡Donghae!- exclamó sintiendo como el otro finalmente retiraba el pañuelo de sus ojos, dejando el rostro travieso del menor ante el.

-Hola…- fue lo único que dijo el pequeño.

-Eras tu… Y dejaste que pensase…- dedujo el mayor cuando los labios del otro lo asaltaron de nuevo.

- No tenias que pensar en el… Pero no iva a dejar que siguieses equivocado y pensases que era otro.- dijo de forma seria el menor.- Te quiero solo para mi… ¿Te he decepcionado?- preguntó mirándolo a los ojos.

-No… Yo… Siempre te quise, incluso antes de recibir esas cartas, pero me enamore de esas palabras. Que resulta que eran tuyas…- dijo feliz abrazando a Donghae con fuerza, apegándolo a su cuerpo, besandolo nuevamente.

- Te quiero… Y esta noche serás solo mio- anunció el menor, comenzando nuevamente el recorrido en el cuerpo del mayor, comenzando por sus labios para ir bajando por su pecho, acariciando toda la piel del otro, marcandolo como suyo, llegando a la cinturilla del pantalón de Hyukjae, posando su mano sobre el miembro de este, comenzando a presionarlo levemente, escuchando los gemidos que el mayor comenzó a soltar.

Viendo que no se negaba a ese toque llevó sus manos al cierre del pantalón, comenzando a abrirlo, bajando la prenda junto a la ropa interior a la vez que volvía a los labios del otro.

Hyukjae se dejaba hacer por el mas pequeño, sintiendo esas placenteras caricias recorrerlo, no queriendo quedarse quieto, acariciando la espalda del otro, bajando las manos hacia su trasero, masajeándolo sobre el pantalón, sintiendo como el otro lo desnudaba por completo, observándolo detenidamente lo que hizo que Eun se sonrojara.

- Me encantas.- las palabras de Donghae lo hicieron sonrojarse mas aun, sabiendo que estaba en desventaja, incorporándose levemente para quitar la camisa de su amigo, dejando su pecho al descubierto, besando los abdominales de su compañero para después deshacerse de su pantalón, quedando ahora ambos desnudos, queriendo conocerse por completo y disfrutar de su ahora amante.

La caricias y los roces no tardaron en intensificarse entre ambos, notando como Donghae masajeaba su miembro, provocando leves gemidos por su parte notando como el placer comenzaba a embargarlo.

Sintió el éxtasis cada vez mas cercano, anunciándoselo a Hae, sin embargo contrario a lo que pensó el menor cesó con su toque, llevando sus dedos a la boca del mayor, quien pareció captar la indirecta, humedeciéndolos, lamiéndolos de forma demasiado sensual, lo cual colmó la paciencia de Donghae quien llevó sus dígitos a la entrada del mayor, introduciendo el primero levemente.

- Te quiero- murmuró, mientras lo preparaba, sintiendo los quejidos de molestia salir de los labios de Eun, volviendo a besarlo y a masajear su miembro con la mano libre, tratando que el dolor pasara.

Una vez sintió al mono preparado se colocó entre sus piernas, colocando su miembro en la entrada del mayor comenzado a introducirse en su interior lentamente, escuchando el gemido de dolor del otro, tratando de distraerlo con caricias y besando sus pecho nuevamente.

Esperó a que Hyukjae se acostumbrara antes de comenzar a embestir el cuerpo del otro primero lentamente, para después hacerlo de forma mas rapida, queriendo hacerlo disfrutar al máximo del otro.

Un sonoro concierto de gemidos era lo único que se oía en esa habitación, provocado por el placer, dejando escapar ambos algunos “te quiero”.

Algunas embestidas mas fueron necesarias para que el orgasmo los invadiera a ambos, terminando juntos, marcando Donghae por primera vez el cuerpo del mayor, quedando recostado sobre el.

-Te amo- murmuró besando nuevamente los labios del mayor mientras ambos trataban de regularizar su respiración.

-Yo también- contestó Hyukjae, subiendo ambos a la cama, cogiendo la manta para arroparse.- A partir de ahora nada de cartas anónimas. Te quiero a mi lado, admirador secreto- bromeó abrazándose al cuerpo del otro, besándose suavemente, cayendo dormidos poco a poco.

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**Skiva tomatazos** La verdad s q no s precisamnt lo q suelo escribir ( ni lo q pnsaba scribir) Se me fue la cabeza scribiendo esto, no s ni d donde salio la idea... Pero spro q os haya gustado ^^

1 comentario:

  1. aa me encanto... pero mm ami me gusta mas que Eunhyuk le haga todo esas cosas a Donghae no alrevez!! :$ pero detodas formas ME ENCANTO ^^

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