jueves, 5 de julio de 2012
Maze: Cap. 3
Capítulo 3:
No había podido quedarse esperando. Algo en su interior le había dicho que no lo hiciera.
Comenzó a recorrer las calles de Seúl camino a su casa mientras su cabeza no hacía mas que dar vueltas y vueltas.
No queria hacerle caso a su presentimiento, seria desconfiar de las dos personas a las que mas apreciaba y no estaba en situación de hacerlo.
Podía apreciar ya su casa a lo lejos en ese lujoso barrio cuando de golpe y porrazo dio un brusco giro, cambiando por completo la dirección.
Tenía que comprobarlo, no podría dormir tranquilo mientras ese sentimiento lo inundara.
Sin pausa comenzó a recorrer la ciudad, dirigiéndose a una zona de apartamentos de lujo, aparcando cuando llegó al edificio mas alto de todos.
Bajó del coche, echando una mirada hacia el balcón. Las luces estaban apagadas… Quizás estaría dormido y todo había sido producto de su imaginación y sus celos.
Agarrando las llaves abrió el portal y comenzó a subir en el ascensor.
Los 13 pisos se le hacían interminables, deseando llegar lo antes posible al ático.
Una vez arriba quedó frente a la puerta del único apartamento que había en esa planta.
Buscó entre las llaves hasta encontrar esa llave dorada tan caracteristica.
“-Toma Hyung, guardamela. Así si algun dia pasa algo y pierdo la mia tengo quien me ayude.-”
Recordó ese momento acontecido pocos días después de que volviese de Estados Unidos y como el pequeño le había puesto la llave dentro de su llavero para que así no la perdiera.
En ese tiempo nunca la había usado, estando el menor en casa lo veía como una violación a su intimidad, sin embargo en esta ocasión se trataba de un motivo de fuerza mayor.
Con sumo cuidado introdujo la llave en la cerradura, dandole vueltas con lentitud hasta que la puerta quedó abierta.
La oscuridad inundaba por completo la sala del departamento y no podía oirse ningún tipo de sonido.
-Eres un paranoico Yesung… Debe de estar dormido y tu aquí de espia.- se dijo a si mismo mientras volvia hacia la puerta con la finalidad de salir de ahí para volver a casa cuando a sus oidos llegó un sonido que pudo reconocer como un quejido.
En silencio volvió a entrar al departamento, cerrando la puerta tras el sin hacer ruidos y comenzando a andar de puntillas hasta la escalera que daba al piso superior en el que estaba la habitación de su amigo.
A cada peldaño que ascendia los sonidos iban ganando intensidad, por lo que Yesung los pudo reconocer como gemidos y no de dolor precisamente.
A cada paso que daba un nudo se instalaba en la garganta, esperando que fuera una equivocación mientras llegaba al rellano del piso superior y se acercaba a la puerta del dormitorio.
Abrió los ojos de forma desmesurada, sintiéndolos arder de pura rabia y coraje por lo que estaba viendo...
Se dejó hacer sin oponer resistencia alguna. Al fin y al cabo era su trabajo. Cerró los ojos con fuerza, sintiendo como los labios del otro lo recorrían, emitiendo pequeños gemidos a sabiendas que a su cliente le encantaba.
-Vamos Ryeowook, quiero un poco de colaboración, si no quedo satisfecho no pagaré tus servicios y todo este tiempo será dinero perdido para ti y menos comida para tu hermanito.-
Las lágrimas amenazaron por salir, sin embargo hizo lo imposible por contenerlas, sabía que al moreno no le gustaban.
Respiró profundamente para tomar determinación antes de lanzarse a los labios del moreno. Besó sus labios con un atrevimiento que ni el mismo sabía que tenía mientras que con sus manos iba deshaciéndose de la ropa del mas alto de forma algo desesperada. No quería pensar y trató de no hacerlo en el momento en que se situó de rodillas frente al muy despierto miembro de su acompañante. Dio una suave lamida antes de engullirlo por completo lo que provocó incesantes gemidos en el mayor.
-Ahh… Ryeowook… Tan exquisito como siempre- habló entre gemidos el moreno joven mientras se inclinaba levemente y recorría con sus largos dedos las espalda del menor, deteniéndose donde ésta pierde su nombre.
Se entretuvo mientras acariciaba los níveos glúteos, buscando esa pequeña entrada. Ryeowook se detuvo momentáneamente al sentir esos dedos tantear su “intimo” lugar, soltando pequeños suspiros antes de retomar su tarea de forma dedicada. No se permitió distraerse hasta que un pequeño intruso se adentró en su interior.
-Ah… Kyuhyun…- gimió con fuerza al sentirlo entrar y salir, tratando de seguir con su tarea de darle placer a su cliente de turno, ya que para él, Kyuhyun no era mas que eso, una forma de conseguir dinero para mantener a Henry. El dedo en su interior ahora se habían convertido en dos que lo avisaban de que su tiempo se acababa. Los quejidos de Kyu cada vez eran mas roncos indicando que el clímax estaba cercano y por lo tanto el momento que el mas temía. Ya que a pesar de todo… Era una traición… Sentía que traicionaba a Yesung con esto. El moreno lo retiró haciendo que cesara en su tarea, instándolo a que se levantara para besarlo con lujuria a la vez que lo iba tumbando en la cama poco a poco, haciendo con sus brazos que el castaño levantase sus piernas, preparados para lo que venía.
Cerró los ojos esperando a ese miembro en su interior sin embargo lo que sintió fue un fuerte portazo y unos pasos acelerados que se dirigían hasta ellos.
Levantó la cabeza justo a tiempo de ver como Yesung agarraba a Kyuhyun por el hombro apartándolo del castaño a la vez que le pegaba un fuerte puñetazo en la cara, tirándolo de golpe al suelo.
-¡Yesung!- exclamó poniéndose en pie mientras se apresuraba a buscar su ropa, totalmente apenado por la situación.
-¡Cabrón! Maldito traidor… ¡¡Eras mi amigo!!- reclamaba el mayor de todos mientras golpeaba una y otra vez a Kyu, el cual trataba de zafarse del agarre sin ningún éxito.
Ryeowook con tan solo el pantalón puesto y la camisa abierta se lanzó a agarrar a Yesung pero la mirada de odio que este le lanzó lo hizo temblar de miedo. Sin embargo obtuvo el resultado deseado y es que en cuanto el tocó su hombro Yesung dejó de golpear a Kyuhyun para centrar en el su atención.
Con brusquedad y sin ningún miramiento se levantó del suelo agarrando el antebrazo a Ryeowook comenzó a tirar de el. Bajaron las escaleras a toda velocidad, haciendo que este bajara dando tropezones y trastabillando hasta llegar al ascensor.
El descenso fue incomodo, Yesung no hablaba y el menor no encontraba el valor para decirle nada. El miedo lo estaba inundando, nunca había visto a Yesung de esta forma, furioso, parecía que era capaz de cualquier cosa, incluso de matarlo. El trato hacia su persona no se hizo para nada mas amable, seguía tironeándolo hasta el aparcamiento, abriendo la puerta del coche y tirándolo dentro. Ryeowook trató de salir pero el mayor había cerrado con el seguro mientras daba la vuelta y se sentaba en el asiento del conductor..
-Déjame salir… Jongwoon… - el mayor no contestaba, tan solo conducía como un loco a toda velocidad por las desiertas calles.- Yesung nos vamos a matar…- decía mientras se sujetaba al sillón para evitar los volantazos que daba el mayor.- ¿A dónde me llevas?-
El silencio seguía reinando hasta que llegaron a un lugar que reconoció de inmediato. Solía visitarlo con muchos de sus clientes… Claro los mas refinados que preferían un sitio cómodo y agradable en lugar de un desfogue en medio de la calle.
El mayor salió dejándolo en el coche encerrado. Esta vez ni trató de escapar pues supuso que sería inútil, tan solo se centró en abrocharse la camisa torpemente mientras que las lagrimas comenzaban a bañar su rostro.
-Eres un estúpido Yesung… No tenias que haber venido a por mi- y así era, hubiera preferido que el mayor no lo hubiera visto, a pesar de que éste ya sabía cual era su nada honorable trabajo.
El camino a través del vestíbulo del hotel fue vergonzoso. Todos se paraban a mirar como Jongwoon tiraba de él, con su ropa descompuesta y su aspecto desmadejado, era demasiado obvio para los presentes la situación. Forcejeó tratando de escapar de ahí cuando se detuvieron frente al ascensor aprovechando que uno de los empleados del hotel se acercó a ellos, para lo que el suponía sería una llamada de atención. Sin embargo el trabajador tan solo le tendió al mayor una tarjeta.
-Su llave señor Kim… La suite esta lista.-
Una pequeña luz se iluminó en su mente… Ese hotel… Era de la familia de Jongwoon… Nunca le llamarían la atención ni lo echarían de ahí.
Cuando la puerta del ascensor se abrió el moreno tiró de él hacia dentro.
El silencio era incómodo, tan solo sentía la respiración agitada del mayor y los latidos de su propio corazón.
No podía escapar… Lo sabía… Pero parecía que Yesung no estaba de acuerdo pues podía sentir como los dedos del otro se le clavaban en el brazo. Fue lanzado a la habitación una vez llegaron mientras el otro cerraba la puerta con un fuerte golpe.
-¿Qué hacemos aquí? ¿Se puede saber porqué tenías que arruinarme el trabajo?- las palabras salían de sus labios sin ser pensadas… Tan solo quería salir de ahí, esa situación lo ponía nervioso. Sin embargo eso no era nada en comparación con el terror que sintió al mirar los ojos oscuros de Jongwoon, quien paso a paso se acercaba a el.
-Trabajo… Buena forma de llamarlo. Y mas aún con mi mejor amigo.- sus palabras derrochaban crueldad, y sobre todo asco, lo que Ryeowook mas temía… - Y yo pensando en ayudarte, pero parece que lo disfrutabas mucho. Finalmente no eres mas que un puto asqueroso que no puede pasar sin follar cada noche.-
El menor estaba conteniendo sus lágrimas usando toda su fuerza de voluntad. Pero no sabía cuanto aguantaría. Tenía que salir de ahí cuanto antes.
-Tiene razón. El señorito no debería mezclarse con gentuza como yo… Así que si me disculpa, yo…- No pudo pasar. Jongwoon lo interceptó agarrándolo del brazo y tirándolo sobre la enorme cama.
-Tu madre estaría avergonzada de ver en lo que te has convertido.-
Ese fue el límite del menor. Quien se puso en pie de un impulso encarando al otro.
-No te atrevas a mencionar a mi madre… Tu menos que nadie Kim Jongwoon, porque tú y tu madre sois los culpables de su muerte y de que yo sea lo que soy. Así que si tanto asco te doy olvídame, como hiciste estos cuatro años y deja que yo siga ganándome la vida.-
La furia de ambos se respiraba por la habitación en el momento en que Yesung volvió a hablar.
-¿Ganándote la vida? Está bien, en ese caso te voy a ayudar.- paró para meter la mano en su bolsillo y coger su cartera, sacando un fajo de billetes del interior y lanzándolo a la cara del menor.- Aquí tienes… Ahora yo también seré tu cliente, así que puedes empezar a complacerme.-
La frustración de Ryeowook se hizo visible durante unos segundos antes de que aflorara la indignación. Negando con la cabeza se dispuso a marcharse pero esta vez los labios de Jongwoon sobre los propios lo detuvieron sintiendo un agresivo beso. Las manos del mayor comenzaron a acariciarlo con brusquedad mientras trataba de quitarle la ropa a lo que el menor tan solo podía responder agitándose para conseguir liberarse.
No quería eso… No así… En un acto desesperado por liberarse Ryeowook mordió el labio de Yesung sintiendo el sabor metálico de la sangre, aprovechando el quejido y la sorpresa del otro para huir, pero lo que consiguió fue tan solo enfurecer más al mayor quien con un sonoro bofetón lo hizo caer en el suelo.
-No sabía que también te iba el sadomasoquismo…- comentó despreocupado el moreno quien se iba retirando el cinturón de su pantalón a la vez que se acercaba al otro que solo suplicaba que se detuviese.- Entonces…Vamos a jugar… -
Tras unos instantes de forcejeo las manos del menor estaban atadas a la pata de la cama, dejándolo recostado boca arriba en el suelo.
-Sueltame… Yesung… Ya basta de bromas…- lloraba Ryeowook mientras el nombrado le quitaba el pantalón dejando expuesta su dormida intimidad. Trató de soltar sus piernas, pero le fue imposible… El moreno las tenía atrapadas entre las propias.
-¿Broma? Si tan solo estoy dándote un trabajito… Ya verás como en unos momentos estás gimiendo como hacías con Kyuhyun, incluso más.- Terminó de hablar mientras se quitaba sus propios pantalones, haciendo que el menor abriese los ojos al ver el estado en el que se encontraba la enorme hombría de su amigo de la infancia.
Yesung ya no era dueño de si mismo, la situación se le había ido de las manos, pero ver a Ryeowook ahí desnudo bajo el lo encendía demasiado como para detenerse. Puso una mano en la parte de atrás de la cabeza del castaño, trayéndolo hacia adelante hasta que sus bocas se rozaran. Comenzó a mover su lengua brutalmente contra los labios del más joven exigiéndoles abrir, rastreando sin piedad cada rincón de esa dulce cavidad. Cuando la falta de aire lo obligo rompió el contacto con brusquedad, volvió a hablar mientras restregaba su miembro contra el del menor.
-¿Lo estás disfrutando?-
-Para… Por favor… -sollozaba el aludido, pero eso solo hacía que el otro intensificara el ritmo, a la vez que bajaba por su cuello, mordiendo sin piedad, marcando por completo su piel a la vez que pellizcaba sus tetillas, haciéndolas sangrar – Jongwoon… Me haces daño…- Pero su llanto era ignorado por el otro que arañaba su piel mientras bajaba hasta sus piernas, separándolas y haciendo que levantara sus caderas dejando al descubierto su intimidad. -¡No! No lo hagas… Para…- la desesperación inundó al castaño en el momento que pudo leer la mirada lasciva que Yesung dibujó en su cara justo antes de embestirlo de golpe, sin preparación previa, haciendo gritar al menor de dolor, grito fue callado por los labios del otro.
Las embestidas en su interior eran duras y dolorosas… No estaba preparado para recibir el miembro de Yesung, y lo estaba desgarrando.
-Eres mio Ryeowook… Te he comprado… Eres solo mío…- decía una y otra vez el moreno mientras embestía el frágil cuerpo, volteándolo y haciéndolo quedar apoyado sobre las rodillas haciendo las embestidas aún más profundas y crudas a la vez que aumentaba la velocidad de los embistes masajeando con dureza el miembro del más pequeño.
Ryeowook se encontraba en un estado deplorable… El cinturón estaba desgarrando la piel de sus muñecas a la vez que el mayor lo destrozaba con cada nueva embestida. Su adolorido miembro reaccionaba a las duras caricias, haciendo que el para nada deseado orgasmo estuviese cada vez más cerca.
Ya no podía más… Sentía su resentido y agotado cuerpo desvanecerse bajo el cuerpo del mayor a la vez que éste bañaba su interior con su semilla y el propio orgasmo lo recorría.
-Mío… Mío… - fueron las últimas palabras que escuchó Ryeowook justo antes de perder la consciencia.
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domingo, 13 de febrero de 2011
Ahra: Capítulo 2
Hacía solo un día que Kyuhyun había recibido el mensaje de que era jugador de Ahra. Nada más entrar ya se vició al juego, era algo diferente para él a todos los juegos que había jugado y había probado en el mercado. Se sintió alagado de ser uno de los pocos entre tanta gente. Había conocido a mucha gente dentro y le agradaba la visión.
Aquella mañana estaba nervioso de verdad porque tenía que entrar en el verdadero colegio y ya no pensaba que fuera como en el juego y le recibieran bien.
Estaba nervioso de verdad y más entrando a su clase, todas las miradas iban hacia a él, sobretodo la de las chicas y se sentía como un objeto de feria. Muchos le miraban mal, otros simplemente se reían de sus pintas…
Se posicionó al lado de su profesor esperando a que este le presentara. Este o le hizo caso hasta después de que sonara el timbre. Levantó la mirada y le sonrió. Era un señor arrugado, con camisa de cuadros escoceses azules y pantalones hasta arriba. La barriga era voluminosa y el cinturón solo hacía de adorno. Los zapatos eran de un color marrón gastado y en la sobaquera y el pecho había unas manchas de sudor pero su rostro le hacía algo respetable, tan sereno con aquel bigote y barba, tenía el prototipo “profesor de universidad” que Kyuhyun siempre había creído.
- ¿Usted es el último alumno? – Kyuhyun afirmó con un gesto de cabeza- bien, por ser el último en entrar se presentará delante de la clase.
Kyuhyun tragó saliva al escuchar “delante de la clase”. Odiaba ser el centro de atención, que todo le mundo le mirara, se le trababa la lengua y sentía mariposas en el estómago, sus mejillas se volvían de un color horrible rojizo por culpa de sus granos que le hacían parecer un dálmata.
Miró a su profesor con ojos suplicantes pero este se limitó a limpiar sus gafas pequeñas y colocárselas de nuevo. Tragó de nuevo saliva y miró a toda su clase rezando porque aquello se acabara pronto y no la cagara.
- S-soy Cho Kyuhyun, vengo del colegio Hae hagkyo * - hizo una reverencia y desapareció.
No se concentró mucho en la clase, aquello ya lo había dado en su escuela y le parecía algo fácil y aburrido además de que tenía una facilidad para aprender y hacer números que la gente se asustaba. Pensaba todo el rato en el encuentro de los otros jugadores de Ahra, le parecía algo tan extraño que las personalidades fueran tan “exactas” a lo que era en el juego. Él se había creado un personaje ficticio, era una persona habladora, lista, que no le importaba dar su opinión y hacía amigos con facilidad pero en realidad era todo lo contrario y aquellos eran igual que el juego, pensar aquello le hacía sentir como un idiota…
…
Después de clases tenía pensado ir a la sala de ordenadores pero estaba tan desubicado que acabó en las clases de los mayores. Esquivó a un par de terceros enfurecidos y se detuvo en los lavabos que habían en frente.
- ¿Después nos vemos en la sala de informática no?
- ¿no vienes ahora?
- Nos ha castigado el estúpido de historia, ahí se muera… Nos vemos en la 231
Kyuhyun sonrió- 231…- repitió para si mismo. Cuando todos los terceros entraron en clase para recibir su castigo corrió hacía la 231, se podía guiar por los numero porque el primer numero era la planta para eso no hacía falta ser muy inteligente.
Llegó a la sala y ya encontró a gente allí puesta en el ordenador. Cogió el más alejado de todos y se dispuso a jugar.
Kyuhyun estaba en el césped mirando a la gente que pasaba cuando alguien entró
Hyukjae se agregó al juego
Hyukjae: Hola Kyuhyun, eres guapo en persona
Kyuhyun: gracias
La puerta se abrió de golpe y ahí entró un niño rosado. Kyuhyun ya lo había visto y volvió a sorprenderse porque era exacto al del juego. Su uniforme era el normal excepto de su camisa y sus complementos que eran de color rosa. Sonrió para si mismo al encontrar a la gente tan similar, aquello le era ventajoso porque significaba que conocía a las personas y nada le podía sorprender.
El chico rosado empezó a protestar casi llorando y a molestar a los demás usuarios que le miraban molesto cuando preguntaba lo mismo una y otra vez.
-Ya Sungmin, no te pongas paranoico. De seguro te lo has olvidado en tu casa esta mañana y es imposible que aparezca aquí- Dijo Hyukjae que ahora había desaparecido del jardín.
- Te digo que no. Que yo esta mañana lo había cogido.- Kyuhyun sonrió al ver la burla de otro usuario a su lado. El chico se puso a rebuscar en su mochila.
Mientras tanto Siwon y Kyuhyun seguían en su juego, recorriendo los jardines del instituto tratando de descubrir donde estaba escondido ese premio que habían encontrado en uno de los mapas que se encontraban en los libros mas antiguos del instituto lo cual les otorgaría 1000 puntos extras a ambos
Siwon: ¿Has encontrado algo?
Kyuhyun: No, quizás no este en el instituto…
Siwon: quizás…
La puerta se abrió dando paso a los alumnos más mayores del colegio. Kyuhyun miró a quien entraba y reconoció el físico de uno cuado habló, era el chico que se quejaba antes en el pasillo, la voz estrambótica le pegaba con su vestimenta.
Vio como este le miraba con picardía y luego le sonreía. Avanzó hacía él y le saludó.
- Hola, soy Kim Heechul. ¿Tu quien eres? – Preguntó rimbombante. Se sonrojó ante la confianza del mayor pero sonrió y se presentó.
- Soy Cho Kyuhyun. Soy nuevo en el instituto y pues uno de los usuarios de la prueba de Ahra al igual que vosotros- lo dijo sin mirar a los ojos. Empezó a buscar algo de compasión entre los usuarios pero todos miraban como se presentaba Heechul.
Un chico delgado con el cabello claro, y poco mas bajo que el venía discutiendo con Youngwoon sobre ciertas estrategias de juego, conversación en la que estaba metido también Shindong y un chico extranjero. Chino al parecer.
-¡Niños, no seáis descorteses!- Heechul llamó al resto de mayores, estos se giraron para saber que quería.- Presentaos al chico nuevo.-
Uno a uno se fueron presentando aquellos a los que aun no había visto. El más delgado y el mayor del grupo, llamado Jungsu, también conocido como Leeteuk. El chino el cual se presentó con una leve inclinación de cabeza se llamaba Hangeng y un chico con aspecto un poco serio y que en ese momento miraba a todos lados con cara de pocos amigos al cual Heechul presentó como Kim Yesung el cual estaba preguntando por el paradero de Ryeowook.
-Se fue hace un rato con Donghae a recoger la moto del taller- dijo Hyukjae con cara de pocos amigos volviendo a su juego y obteniendo una similar por parte del que había realizado la pregunta, mientras el resto ocupaba sus lugares para agregarse a la partida.
Siwon y Kyuhyun siguieron su búsqueda por los jardines del instituto, viendo como ahora Hyukjae se les había unido cuando vieron una ambulancia y un coche de policía pasar por la puerta del “Instituto”. Al parecer había habido un accidente.
Los tres dirigieron sus personajes hacia el lugar de la conmoción a la vez que el resto hacía lo mismo por si se trataba de alguna escena relevante del juego, descubriendo que una motocicleta con dos personas se había estrellado contra un muro. Les pareció reconocer a los avatares que estaban tirados en el suelo, pero no podía ser posible, ¿verdad? ¿No podían ser quienes ellos pensaban?
Unos pasos apresurados se escucharon recorrer los pasillos y la puerta del aula de informática se abrió de golpe dejando ver a un joven alterado.
-¡Kibum! ¿Qué ocurre?- preguntó Leeteuk acercándose a el quien trataba de ganar aire suficiente para poder decir algo.
-Donghae, Ryeowook… Han tenido… Un accidente con la moto.- decía de forma entrecortada hinchando sus pulmones de aire y soltándolo con cada palabra.- Se estrellaron contra un muro. Están en el hospital.
La conmoción de todo el grupo fue algo ajeno a Kyuhyun. Sintió que se le caía el alma a los pies al no tener la misma tristeza que los demás y quedar desplazado. No pudo consolar a Hyukjae cuando se echó a llorar por Donghae como un desesperado, no pudo abrazar a los usuarios para consolarles porque realmente no sentía la pena, no quería mal a nadie que conociera pero a esos casi no los conocía.
Lo que pasó después fue algo confuso. Teuk llamó a los padres de ambos y preguntó en que hospital les habían ingresado. Después todos se fueron corriendo en autobús hacía el hospital de Seúl ha hacerles una visita.
Caminaron por todo el hospital hasta llegar a la planta de emergencias. Los padres estaban allí llorando por el accidente, los chicos llegaron corriendo hacia ellos y se abalanzaron a preguntas por lo del accidente.
- Un accidente de moto – repitió la madre de Donghae que abrazaba a su marido desesperada- Le dije que no quería ese cacharro y ahora…- sus palabras se ahogaron al apoyarse en la chaqueta de su marido. Todos se conmocionaron menos Kyuhyun, este solo tragó saliva porque había otra cosa que le había llamado la atención.
Dejó que todos hablaran mientras él analizaba todo. El accidente de moto que describía la madre era exactamente igual que el del juego de Ahra, Sungmin había perdido el móvil en los dos mundos, él había entrado nuevo en el instituto de los dos mundos… Parecían coincidencias pero no lo era… Era algo sospechoso.
- ¿Tú también lo crees?- Miró a quien le había puesto la mano encima. Era Siwon uno de los más serios y guapos de los usuarios, le pareció extraño que él jugara a Ahra pero era real. Sonrió algo tímido y avergonzado por no pensar en los amigos pero Siwon no parecía decepcionado con eso sino emocionado por lo que Kyuhyun pudiera pensar.
- Si – dijo finalmente. Siwon miró a los padres pensativo, parecía un detective. De todos los usuarios Siwon era con quien mas afinidad había tenido, realmente le admiraba y le agradaba su presencia.
- El accidente que describe ya lo hemos visto- sonrió a su amigo y se sentó en una de las sillas azules de plástico que había. Kyuhyun le imitó y le miró mientras este pensaba en un argumento para no asustarle, pero Kyuhyun no lo iba a hacer- …Esta noche necesito que te conectes en una sala donde no puedan entrar los usuarios ¿Sabes como hacerlo? – Kyuhyun afirmó. Esas salas eran unas que los usuarios escogían para estar a solas, se podía acceder con una contraseña. Casa usuario tenía una propia y si quería que entrara otro usuario le enviaba una contraseña y podían entran ambos, pero esa contraseña solo funcionaba esa sesión, si querían volverlo a intentar tenían que escoger otra.
- Chicos, Ryeowook y Donghae están bien…- dijo Hyukjae con lágrimas en los ojos- solo han sufrido magulladuras y Ryeowook esta en shock, pero por lo demás no hay problemas. – ambos afirmaron a la vez- será mejor que vayamos a casa, nos vemos en Ahra… si me conecto.
Kyuhyun fue el primero en abandonar el lugar e irse a casa a conectarse al juego. Introdujo su nombre y contraseña y esperó a que llegara Siwon. Este se conectó a los veinte minutos, le envió la contraseña y esperó a entrar en la habitación privada.
Kyuhyun esperaba sentado en la sala cuando entró Siwon. Este se sentó con él y le sonrió. Kyuhyun observó que su nariz estaba roja y tenía un rasguño en la cara.
Kyuhyun: ¿Qué te ha pasado en la cara?
Siwon: ¿Te puedes creer que nada más entrar me ha atacado un ladrón robándome la cartera? En el juego también te pasan esas cosas
Kyuhyun: ten cuidado…
Siwon: ¿Crees que este juego tiene alguna conexión con la realidad?
Kyuhyun: no creo eso, hace tiempo que dejé de ver Digimon.
Siwon: pero es sospechoso… Será mejor que no digamos nada a los demás usuarios, a lo mejor solo son paranoias.
Kyuhyun: Quizás…
Kyuhyun se salió de la sala y llegó a su casa.
Caminó hasta el final de la habitación y agarró su mochila para hacer sus primeros deberes. Era importante hacerlos el primer día para dar una buena imagen y el segundo y el tercero…En realidad hacerlos siempre era divertido y a la vez aconsejable para aquellos que querían mantener una buena posición delante del profesor.
Acabó los deberes en unos diez minutos y justo cuando guardaba las cosas le sonó la conversación de Ahra. Sorprendido miró lo que pasaba y sonrió algo irónico al ver lo de la pantalla.
Caminaba por su pasillo cuando su padre aparece y da un portazo fuerte, la madre esta llorando en la cocina. Kyuhyun se le acercó lentamente y le besó en la frente.
Kyuhyun: ¿Qué ha pasado?
Madre Kyuhyun: cuernos
Se salió del juego al momento. Escuchó unos gritos abajo. Corriendo pasó por el pasillo de su casa y vio a su padre salir por la puerta. Miró hacia la cocina con el corazón a mil, efectivamente la madre estaba allí llorando. Rápidamente abrazó a su querida madre.
- ¿Qué ha pasado mama?
- tu padre esta con otra mujer cariño… Ese bastardo – su madre volvió al llanto y él solo pudo abrazarla toda la noche. Sonrió al pensar que sus padres se divorciaban, odiaba a su padre desde que sucedió aquello y la separación que vendría a continuación la había estado esperando hace tiempo, pero algo le ponía nervioso… Era exactamente a lo del juego.
A la mañana siguiente llegó corriendo a los ordenadores a la hora del patio. Efectivamente allí estaban todos menos tres. Ryeowook y Donghae era obvio que no estaban pero…
Caminó entre los usuarios y se conectó a su cuenta de Ahra, los demás le sonrieron al pasar por ahí pero parecían preocupados.
Contó la gente que había reunida en el instituto de Ahra y estaban todos menos los heridos. Algo no le cuadraba allí faltaba alguien.
Kyuhyun: ¿Quién no esta aquí?
Siwon: yo
Hyukjae: Si, ha sufrido un robatorio a mano armada en su propia casa
Kyuhyun ¡Qué?!
Siwon: lo que pensaba Kyuhyun…
Hyukjae: ¿Qué pasa?
Heechul: hola… ¿De que hablan? los veo con cara de preocupación
Siwon: de…
Se escuchan gritos desde la habitación de al lado. Todos miraron hacia la ventana y vieron como uno de los suyos estaba forcejeando con alguien, parecía Leeteuk. Lo estaban intentando violar.
Siwon: ¿Lo vamos a ayudar? ¿Quién lo acosa?
Heechul: no lo se, no hay usuarios nuevos…
Hyukjae: pero solo es un juego, luego se lo recordamos que le han violado como a una niña
Kyuhyun: Siwon y si…
Kyuhyun miró a su alrededor y notó que faltaba alguien. Efectivamente Leeteuk no estaba en la sala. Asustado se levantó y fue a Kangin que era con quien más afinidad tenía el mayor de todos.
- ¿Dónde esta Teuk? – preguntó jadeando.
- Se fue al lavabo un momento…- El mayor de los dos notó la preocupación del pequeño.- ¿Pasa algo pequeño?
Kyuhyun no dijo nada. Salió de la sala corriendo seguramente seguido por el preocupado Kangin. Si estaba en lo cierto en ese momento Teuk…
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Ahra: Capítulo 1
Un par de clics mas del ratón y “Kim Ryeowook” ya estaba dirigiéndose al instituto al encuentro de sus amigos para un nuevo día de clases en ese mundo virtual llamado Ahra.
Se puso en pie, dejando el pc encendido para que el juego siguiera su curso mientras que recogía su mochila escuchando como desde el piso inferior su madre lo llamaba.
-¡¡Wookie!! Donghae y Hyukjae vinieron a buscarte.-
Una sonrisa se dibujó en su rostro al enterarse de que sus amigos ya estaban ahí, saliendo a toda velocidad de la habitación y bajando los escalones hasta llegar a la entrada de la casa donde sus amigos lo saludaban moviendo sus manos.
-Buenos días chicos.- dijo antes de voltearse hasta su madre y depositar un beso en su mejilla. - Hasta luego mamá. No me apagues el ordenador.- y con esas palabras salió de casa seguido de los otros dos comenzando a recorrer el camino al instituto mientras charlaban entretenidos.
-¡Ey! ¿Visteis lo que pasó en el juego ayer?- preguntaba Donghae emocionado, provocando la risa de los otros dos al ver esos ojos abiertos a mas no poder y esa sonrisa en su pícaro rostro.- Entró un nuevo usuario. ¡¡Y a nuestra clase!!-
-Ya Hae, cálmate. Eso solo pasó en el juego, no en la realidad, así que no te emociones tanto- dijo Ryeo sonriendo levemente girando la esquina y comenzando a ver como mas estudiantes se dirigían hacia sus clases.
-Wookie… ¿Y dónde dejaste hoy a Yesung?- preguntó Hyukjae extrañado por la ausencia de su amigo.- Es extraño no tenerlo por aquí.-
El menor tan solo sonrió levemente antes de contestar – Hoy tenía examen así que se fue directamente, quería pasar por la biblioteca y repasar.-
-¡Anda! Entonces era cierto que cuando ayer dejó de jugar se iba a estudiar. Yo pensé que estaríais juntos y os fuisteis a hacer “cositas”- comentó el siempre bromista Donghae, ganándose una mirada reprobatoria por parte de Ryeowook y un golpe en la cabeza de Hyukjae.
-Eres un bocazas Hae- dijo resignado Hyuk.
Finalmente llegaron a la puerta del Instituto, adentrándose en el edificio, recorriendo los largos pasillos llenos de bulliciosos alumnos hasta toparse de frente con KangIn y Shindong los cuales iban en dirección a su aula.
-Buenos días- saludó KangIn.
-Hola chicos- dijeron los otros tres al unísono estallando en carcajadas hasta que fueron interrumpidos por las palabras de Shindong.
-Estuvo genial el reto de ayer, ¿verdad?- esa frase provocó nuevamente el entusiasmo de Donghae.
-¡Si! Aunque en realidad fue gracias al nuevo usuario. Es un genio resolviendo acertijos. Me pregunto quién será.- se quedó pensativo unos instantes antes de volver a hablar como loco.- Bueno, de todas formas con los puntos extras que conseguimos ayer yo me compré un nuevo móvil.-
Ryeowook suspiró al escuchar como sus amigos fantaseaban sobre la realidad virtual mientras veía acercarse a un joven al que no conocía. Un chico alto, de cabellos negros azabache con una mirada penetrante, el cual miraba a todos lados curioso.
-Hola, ¿puedo ayudarte en algo?- preguntó con una sonrisa amable al recién llegado.
-Si, soy nuevo y estaba buscando el aula de 1ºA.- contestó el joven cortésmente.
-Ah, pues está al final del pasillo, a la derecha. Es fácil de encontrar no te preocupes.- Indicó con una leve sonrisa.
-Gracias, muy amable. Soy Cho Kyuhyun.- dijo extendiendo la mano la cual Ryeo no tardó en estrechar.
-Kim Ryeowook. Voy a 2º. Cualquier cosa que necesites no dudes en preguntarme.- se presentó – Y estos son Lee Donghae, Lee Hyukjae, Kim Youngwoon y Shin Donghee.
-Llámame Shindong- dijo el último con una sonrisa.
-¡¡Cho Kyuhyun!! Tu eres el nuevo usuario de Ahra, ¿verdad?- saltó Donghae entusiasmado ante lo cual el nombrado tan solo asintió con la cabeza.
-Vaya pequeño, eres genial. No me extraña que te eligieses también para probar el juego. Si no hubiera sido por tu ayuda ayer nos hubiésemos dado dos palmos de narices.- dijo KangIn metiéndose también en la conversación.
-No es para tanto. Tan solo soy muy aficionado a los videojuegos y este llamó demasiado mi atención. Además lo de ayer fue un trabajo en equipo.- Respondió con una pequeña sonrisa Kyuhyun.
-Después de clases nos reunimos todos los que tenemos el juego en el aula de Informática para jugar. Pásate luego por ahí y te presentaremos a los demás.- lo invitó KangIn mientras miraba su reloj, poniéndose nervioso.- ¡Shin! Vamos a llegar tarde al examen.-
Los vieron desaparecer por el pasillo a toda prisa, riendo hasta que el timbre que marcaba el inicio de las clases sonó.
-Bueno Kyuhyun, entonces nos vemos luego. Un placer conocerte.- se despidió Ryeo moviendo su mano y marchándose con Donghae y Hyukjae hacia su clase.
…………………………..
Las horas pasaron de forma lenta, pausada. Parecía que el tiempo no quisiese avanzar entre esas aburridas lecciones. Agradecía al menos que Eunhyuk y Sungmin que estaban sentados frente a el no parasen de hacer tonterías y comentarios ya que al menos eso amenizaba un poco el paso de las horas.
Finalmente sonó el timbre que anunciaba el final de esa aburrida tortura, desperezándose levemente Ryeo se levantó recogiendo sus libros y cuadernos y metiéndolos en su mochila mientras esperaba al resto de los chicos que terminaran.
-Te noto impaciente hoy Wookie.- dijo Sungmin con una sonrisa mientras veía al nombrado en la puerta del aula apresurándolos.
-Es que aun no ha visto a su amor hoy y esta deseando buscarlo- rió Hyuk mientras acudía al encuentro de los otros que lo estaban esperando ya en el pasillo.
-Muy gracioso Hyukjae. Tengo prisa porque tengo muchas cosas que hacer hoy y quiero pasarme por la sala de informática a ver los cambios en el juego antes.- explicó haciendo un pequeño puchero ofendido mientras comenzaban a atravesar los bulliciosos pasillos llenos de estudiantes que animados se despedían para ir a sus casas.
Abrieron la puerta del aula dejando que todos pasaran primero encontrando ya allí a Siwon, quien les explicó que los de tercero habían sido castigados y tardarían un rato mas en llegar. Sin tardanza se dirigieron cada uno a un ordenador, encendiendo el equipo y accediendo al juego, introduciendo esas claves secretas otorgadas solo a ellos. No por nada habían sido elegidos entre todos los estudiantes de ese instituto.
De nuevo en ese mundo virtual. Recorriendo los pasillos del instituto en busca de algo nuevo para hacer. “Ryeowook” fue a buscar a “Donghae” el cual se encontraba en los aparcamientos de su instituto revisando su motocicleta. Se acercó al otro para poder hablarle evitando que los demás se enterasen.
Ryeowook dice: Hae tenemos que irnos a comprar pero sin que los demás sospechen. No quiero que Yesung se de cuenta de lo que estoy preparándole. Seria mejor que nos marchásemos antes de que llegase.
Donghae dice: Tengo que ir al taller a recoger la moto. Si quieres acompáñame y desde ahí nos vamos a comprar. Yo luego te dejo en tu casa. ¿Quieres?
Ryeowook dice: No hay problema incluso te invito a merendar cuando lleguemos a casa en agradecimiento por llevarme.
Donghae dice: Está bien. Entonces despídete y nos vamos. ¿Pero estas seguro que quieres irte sin ver a Yesung?
Ryeowook dice: Jejeje. Sabes de sobra que no me va a permitir irme d aquí contigo, asi que mejor marcharnos antes de que llegue.
Sungmin se acerca corriendo.
Sungmin dice: Chicos, ¿habéis visto mi móvil? Esta mañana cuando deje el pc lo llevaba encima pero ahora no se donde está.
Donghae dice: Eres un despistado. Búscalo bien, igual lo dejaste en tu aula. Igual si lo pierdes te compras otro con los próximos puntos de recompensa. Nosotros tenemos que irnos.
Donghae y Ryeowook se montaron en la moto para salir del instituto.
Cerraron las sesiones correspondientes en sus ordenadores, recogiendo las mochilas nuevamente.
-Chicos nosotros nos vamos que tengo que ir al taller a por la moto. Wookie va a acompañarme- dijo Donghae encaminándose a la puerta.- Mañana nos vemos o esta noche en el juego. Adiós.-
Se despidieron de los demás dirigiéndose a la salida del instituto encontrándose al doblar una esquina con Kyuhyun quien parecía dirigirse al aula de informática, indicándole que los demás estaban ahí y que seguro se llevarían bien, despidiéndose de el con una palmada en el hombro para salir caminando del recinto.
Recorrieron varias calles hasta llegar al taller donde Donghae recogió su motocicleta, colocándose un casco y entregándola el otro a su compañero quien no dudó en ponérselo y dirigiéndose ambos después al centro comercial. Donghae seguía su camino de forma tranquila comprobando bien los cambios que le había hecho a la moto, era cierto que ahora tenía mucha mas fuerza que antes pero tras acelerar después de un semáforo comenzó a notar que algo no andaba bien. El puño de la moto se había quedado atrancado y la velocidad no hacia mas que aumentar.
Hae se tensó al notar esto, mas aun cuando al apretar la manija de freno estos no respondían como debieran en contraste con la velocidad que el vehiculo iba adquiriendo a medida que avanzaban.
-Ryeowook agárrate fuerte.- Advirtió mientras hacía hasta lo imposible por desatrancar el puño, poniendo de vez en cuando los pies en el suelo para tratar de frenar de alguna forma.
Wookie no podía hacer mas que agarrarse con fuerza al otro cerrando sus ojos por el miedo del momento - Hae… Párala por favor- pedía entre sollozos escondiendo su rostro en la espalda del nombrado.
Sin embargo no había forma reducir la velocidad y una de las veces que trató de frenar con los pies la moto se desestabilizó, descontrolándose por completo y yendo a parar frente a un muro, estampándose contra el y lanzando al conductor y al acompañante al suelo tras el fuerte golpe.
…………………………………
Al mismo tiempo en otro lugar, mas concretamente, aun en el aula de informática del instituto el resto de los chicos continuaban entretenidos en el juego a excepción de Sungmin quien estaba recorriendo todo lugar posible en busca de su teléfono móvil el cual a parte de en el juego estaba desaparecido en la realidad.
-Ya Sungmin, no te pongas paranoico. De seguro te lo has olvidado en tu casa esta mañana y es imposible que aparezca aquí- decía Hyukjae sin apartar la vista de la pantalla de su ordenador.
- Te digo que no. Que yo esta mañana lo había cogido.- replicaba el rubio mientras revolvía nuevamente todo el contenido de su mochila en busca del dichoso aparato.
Mientras tanto Siwon y Kyuhyun seguían en su juego, recorriendo los jardines del instituto tratando de descubrir donde estaba escondido ese premio que habían encontrado en uno de los mapas que se encontraban en los libros mas antiguos del instituto lo cual les otorgaría 1000 puntos extras a ambos.
La puerta de la sala se abrió dando paso a los mas mayores del grupo, los cuales venían quejándose del profesor de historia que los había castigado hasta que terminaran una redacción sobre los sucesos históricos del país en el siglo XIX.
Recorrieron la habitación con la vista notando la ausencia de dos de sus amigos y como un nuevo rostro se encontraba frente a ellos, siendo el mas estrambótico del grupo el que se atreviese a acercarse al mas joven.
-Hola soy Kim Heechul. ¿Tu quien eres?- preguntó rimbombante, haciendo que el pequeño distrajese su atención unos minutos de su tarea.
-Soy Cho Kyuhyun. Soy nuevo en el instituto y pues uno de los usuarios de prueba de Ahra al igual que vosotros.- se presentó mientras echaba un vistazo al resto de los recién llegados.
Un chico delgado con el cabello claro, y poco mas bajo que el venía discutiendo con Youngwoon sobre ciertas estrategias de juego, conversación en la que estaba metido también Shindong y un chico extranjero. Chino al parecer.
-¡Niños, no seáis descorteses!- llamó la atención el pelirrojo del resto.- Presentaos al chico nuevo.-
Uno a uno se fueron presentando aquellos a los que aun no había visto. El mas delgado y el mayor del grupo, llamado Jungsu, también conocido como Leeteuk. El chino el cual se presentó con una leve inclinación de cabeza se llamaba Hangeng y un chico con aspecto un poco serio y que en ese momento miraba a todos lados con cara de pocos amigos al cual Heechul presentó como Kim Yesung el cual estaba preguntando por el paradero de Ryeowook.
-Se fue hace un rato con Donghae a recoger la moto del taller- dijo Hyukjae con cara de pocos amigos volviendo a su juego y obteniendo una similar por parte del que había realizado la pregunta, mientras el resto ocupaba sus lugares para agregarse a la partida.
Siwon y Kyuhyun siguieron su búsqueda por los jardines del instituto, viendo como ahora Hyukjae se les había unido cuando vieron una ambulancia y un coche de policía pasar por la puerta del “Instituto”. Al parecer había habido un accidente.
Los tres dirigieron sus personajes hacia el lugar de la conmoción a la vez que el resto hacía lo mismo por si se trataba de alguna escena relevante del juego, descubriendo que una motocicleta con dos personas se había estrellado contra un muro. Les pareció reconocer a los avatares que estaban tirados en el suelo, pero no podia ser posible, ¿verdad? ¿No podían ser quienes ellos pensaban?
Unos pasos apresurados se escucharon recorrer los pasillos y la puerta del aula de informática se abrió de golpe dejando ver a un joven alterado.
-¡Kibum! ¿Qué ocurre?- preguntó Leeteuk acercándose a el quien trataba de ganar aire suficiente para poder decir algo.
-Donghae, Ryeowook… Han tenido… Un accidente con la moto.- decía de forma entrecortada hinchando sus pulmones de aire y soltándolo con cada palabra.- Se estrellaron contra un muro. Están en el hospital.-
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lunes, 31 de enero de 2011
Ahra: Intro
Titulo: Ahra
Personajes: Super Junior (Parejas varias)
Fic en colaboracion con Nerd.
Seúl, año 2009. Un nuevo diseñador grafico ha creado un juego de realidad virtual llamado Ahra en el cual los jóvenes usuarios podrán crear su propia vida, podrán conocerse, enamorarse, llorar... Todas las emociones de la vida real en un mundo creado por y para ellos.
Para probar su eficacia y sus posibilidades de éxito ha sido escogido un reducido grupo de estudiantes con personalidades muy diversas, los cuales serán los encargados de comprobar todo lo que este inmenso mundo puede ofrecerles. Su vida en este mundo se verá mejorada mediante la superación de diversas pruebas y por las interacciones con el resto de los usuarios.
Pero… ¿Qué pasara cuando extraños sucesos comiencen a ocurrir en este mundo virtual? ¿ Y cuando dichos sucesos se vean reflejados en la vida real de los estudiantes? ¿Podrán descubrir la causa de estos misteriosos incidentes?
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martes, 7 de septiembre de 2010
Maze : Cap. 2
Capitulo 2:
Habían pasado dos días desde el encuentro con Yesung y no había vuelto a saber nada de el en ese tiempo, lo cual no sabia si le alegraba o lo entristecía. Durante esos días sus recuerdo no habían hecho mas que aflorar una y otra vez, haciendo que los sentimientos hacia Yesung lo volvieran todo mas confuso.
Se había auto convencido de que lo odiaba, sabía que lo que había pasado era todo culpa de Kim Jongwoon y de su madre. El verse sin casa, el quedarse huerfanos tras la enfermedad de su madre y el verse obligado a vender su cuerpo para poder salir adelante.
-¡Ey pequeño!- Una voz lo sacó de sus cavilaciones, volviendo a la realidad, volviendo a sentir sus manos en el agua fria mientras limpiaba por sexta vez el mismo plato.- Vaya, parece que al fin reaccionaste.- Dijo el joven risueño con una sonrisa en la cara.
-Lo siento Donghae, me distraje un poco.- dijo apesadumbrado el menor.
-¿Un poco? Si le vas a sacar brillo al pobre plato- dijo entre risas el otro mientras le quitaba el utensilio de las manos.- Hoy vino un tipo extraño preguntando por ti, ¿no te habrás metido en algún lio?-
-No que yo sepa… - dijo parándose a pensar.- ¿Podrías decirme como era ese hombre?- por unos momentos la idea de que fuese Yesung quien le había encontrado lo atemorizó, pero la descripción del mayor no encajaba para nada con la del cachetón.
-La verdad es que no tengo idea de quien pueda ser… Si quería hablar conmigo supongo que ya volverá.- y tras esa reflexión volvió a su trabajo. Tenia que darse prisa en terminar ya que el turno en su otro “trabajo” debía comenzar pronto.
…………………….
-Señor, le tengo la información que me pidió-
Jongwoon levantó la cabeza de los papeles en los que estaba trabajando, mirando al detective quien le entregó unos informes a la vez que comenzaba a contarle los detalles mas importantes.
-El chico vive solo con su hermano menor en un barrio de mala muerte situado en la zona mas pobre de la ciudad. No se le conoce ningún amigo cercano, lo mas parecido que tiene es un compañero de trabajo llamado Lee Donghae. Durante el día trabaja como ayudante en un restaurante de comida japonesa y pues durante la noche… Vende su cuerpo al primero que pasa.- dijo estas ultimas palabras con un poco de pesar al ver la mirada de odio que se dibujó en los ojos del moreno.- Nunca repite clientes a menos que sea por pura casualidad, excepto uno. Prácticamente entre 3 y 4 veces en semana un coche de lujo lo recoge y lo lleva a algún lugar y lo devuelve al mismo sitio a veces un rato después y otras hasta el amanecer.- cuando el detective creyó que ya había dado los suficientes detalles calló esperando alguna palabra de su jefe.
-Buen trabajo, ya has hecho suficiente. Del resto me encargaré yo mismo en persona. Mi secretaria se encargará de darte tus honorarios. Ahora puedes retirarte- terminó en tono serio mientras volvía la vista al informe sobre la vida de Ryeowook, sin embargo la arrolladora presencia de su madre en la oficina lo distrajo.
-¿Qué hacia aquí el detective de la empresa?- la pregunta iba cargada de furia, como si supusiera la respuesta aun antes de hacer la pregunta.
-Recuperar lo que me quitaste, madre- respondió escuetamente sin molestarse en alzar la vista.
-Ni se te ocurra Jongwoon. ¡Yo lo hice por tu bien! No desperdicies tu futuro buscando a ese crío.-
Yesung dio un golpe furioso en la mesa.- Yo decido mi futuro. Y haré lo que quiera. Pienso encontrar a Ryeowook y compensarlo de todo lo que ha perdido por tu culpa.-
-De eso nada. Jongwoon si buscas a ese niño lo perderás todo. ¡¡Te voy a desheredar!!- se exaltó la mujer, haciendo que la pequeña vena en su cuello resaltara a la vista del joven, el cual no se quedaba corto en su enfado, sin embargo dibujo una sonrisa irónica en su rostro.
-Siento recordarte madre que no puedes hacer eso. Yo soy el heredero de la fortuna. Es mas, ya heredé la fortuna de mi padre y mi abuelo, tu sigues aquí técnicamente por que yo te lo permito. Así que no intentes hacerme la vida imposible ni hacer nada para impedir que encuentre a Ryeowook o te juro que no respondo.-
Sin una palabra mas el mayor salió de la oficina, dirigiéndose al ascensor del gran edificio cuando su teléfono móvil comenzó a sonar insistentemente. Yesung sacó el aparato del bolsillo, sonriendo al ver de quien se trataba.
-¡Kyu! ¡Cuanto tiempo!- exclamó alegre de volver a tener noticias de uno de sus mejores amigos.
-No será por mi culpa, descastado…- le contestó la voz al otro lado del aparato.- Desde que volviste de Estados Unidos he tratado de quedar contigo pero no había forma… ¿Sigues buscando al pequeño que vivía en tu casa?-
-Lo siento por no haber tenido tiempo pero el buscar a Ryeowook esta gastando todo mi tiempo. Pero si quieres podemos vernos ahora para tomar algo. ¿Te apetece en el bar de siempre en media hora?-
Un asentimiento por parte del menor y cortó la llamada dirigiéndose al aparcamiento y arrancando el coche hasta llegar al lugar de encuentro.
Kyuhyun había sido su mejor amigo incluso desde antes de que Ryeowook llegara a la casa. Este sabía de el cariño “especial” que Yesung le procesaba al otro desde pequeños.
Pasaron un rato agradable, recordando viejos tiempos, hasta que Kyuhyun echó una ojeada a su reloj.
-Lo siento amigo, tengo que irme ya. Tengo una cita.- anunció mientras pedía la cuenta al camarero.- Yo invito- dijo mientras colocaba algunos billetes en el pequeño platillo traido por el joven minutos antes.
-Vaya, ¿asi que al fin asentaste cabeza? ¿Tienes novia?- preguntó Yesung poniéndose en pie tras el, a lo cual el menor soltó una carcajada.
- No creas Yesung. Solo tengo alguien que me caliente la cama por las noches. Nada formal. Un pasatiempo mas para disfrutar- siguió hablando mientras se dirigian al aparcamiento.
-Desde luego que tu nunca cambias.- comentó con una sonrisa Yesung parandose frente a su vehículo.- Nos vemos pronto amigo- y con un abrazo se despidieron. Dirigiendose Yesung a su casa a cambiarse de ropa antes de ir a buscar a aquél que le llevaba quitando el sueño durante varios dias… Y esta vez no se le iba a escapar
…………………………….
El trabajo había sido muy duro ese día y realmente tenía que agradecerle a Donghae, ya que si este no le hubiese echado una mano aun seguiría ahí terminando de recogerlo todo.
Recorría las calles junto a su compañero, dirigiéndose al supermercado mas cercano. Tenía que comprar algunas cosas para preparar la cena a Henry.
-Por cierto Wookie… -comenzó a hablar Donghae- ¿Recuerdas el chico que viene a verte al restaurante?-
Ryeowook abrió los ojos al recordar de quien estaba hablando su Hyung. Le había dicho mil veces que no lo buscase en su trabajo diurno, sin embargo siempre se encargaba de ir a recordarle que esa noche la tenía reservada para el. Era uno de sus mejores clientes, desde luego el que mas pagaba, y uno de los pocos con los que se permitía repetir noche.
Asintió con la cabeza, haciendo que el mayor continuase con su relato.
-Pues me lo encontré anoche. La verdad es que parece muy buen chico. Me preguntó si yo también trabajaba contigo.- siguió risueño mientras continuaba su camino- Le dije que si, que éramos compañeros y amigos.-
Ryeo no encontró nada de malo en eso, siempre y cuando el otro no le comentara a Donghae en que trabajaba por las noches no había que temer.
Finalmente llegaron al lugar en el que sus caminos se separaban, encaminándose a su casa.
Al llegar se encontró a Henry tirado sobre la alfombra, haciendo los deberes.
Se lamentó por no poder darle a su hermano una mejor vida… - Hola Herny.- saludó viendo como su hermanito se levantaba y fue a abrazarlo.-
-¡Hola Hyung! ¿Tuviste mucho trabajo hoy?- le preguntó el pequeño con una sonrisa.
-Si, bastante. Pero nada que no se pueda soportar.- dijo dirigiéndose a la cocina para soltar las bolsas y empezar a cocinar.- Voy a dejarte lista la cena antes de irme.- dijo sonriéndole al otro quien tan solo negó con la cabeza.
-No hace falta Hyung. Ve a ducharte y descansa un poco, yo preparare la cena. Ya soy mayorcito.- habló mientras lo empujaba fuera de la cocina.
Entró en el pequeño baño, dejando el agua caer sobre su cuerpo, tratando de descansar antes de ir a su trabajo en la calle.
Estuvo un rato, cerrando el grifo y saliendo de la pequeña ducha justo en el instante en que su hermano entro en el baño.
-¡Henry!- dijo asustado, tratando de coger una toalla para taparse todas esas vergonzosas marcas.
-Hyung… Yo…- dijo el menor mientras lo miraba de forma sorprendida.- Solo… Queria decirte que la cena… Ya está lista.- y sin decir una palabra mas salió del baño, cerrando la puerta tras el y dejando a Ryeowook totalmente asustado. ¿Qué habría pensado Henry sobre las marcas?
….
Yesung terminó de arreglarse. De esa noche no pasaba, tenía que hablar con Ryeowook.
Agarró la chaqueta de la silla, y las llaves del coche que estaban sobre la mesilla para después salir de la habitación.
Subió en su coche y se puso en camino mientras echaba un vistazo a los documentos que el detective le había entregado, buscando el lugar en el que según el hombre Ryeowook se colocaba cada noche.
Dio varias vueltas hasta llegar al lugar indicado, deteniendo el coche en uno de los carriles de la carretera, mirando alrededor. Ahí estaba… Con esa mirada triste… La culpa lo corroyó por unos momentos.
Se dispuso a arrancar nuevamente cuando vio un coche parar junto al castaño, la ventanilla del auto se bajó sin embargo desde el lugar en el que se encontraba era prácticamente imposible ver el rostro del ocupante.
Un intercambio de palabras y Ryeowook comenzó a encaminarse a la puerta del copiloto del auto, montandose para después marcharse.
Maldijo mientras golpeaba con fuerza el volante. Se le habia vuelto a escapar… Era cierto que el detective le informo que un coche recogía al menor y después lo devolvía al mismo lugar. Sin embargo una pequeña punzada recorrió su cuerpo… Ese coche… Se le hacía sumamente familiar. Pero… No podía ser el… ¿O si?
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Crazy Spiral (EunHae)
Título: "Crazy Spiral"
Autor: Enery
Género: Angst / Yaoi
Pareja: Donghae / Eunhyuk ( Eunhae)
N/A: Dios... Me costo horrores hacer este fic, lo pase mal scribiendolo, lo empece hace algun tiempo y trmine por presentarlo al concurso d Hae en Hato aunq no hubo suerte xDD.. Fue una paranoia q m dio, nunk habia scrito eunhae ni n este stilo asi q... bueno... spro q os guste... s aceptan opiniones buenas o critiks ^^
Todo vuelve otra vez, las cosas se repiten constantemente, a pesar del paso del tiempo, a pesar de todo lo que hemos dicho, de todo lo hecho, y aunque no puedo hacer nada por evitarlo vuelves a resurgir.
En este tiempo lejos tuya, como cada vez que tenía oportunidad de hacerlo, mi mente y mi corazón tratan de convencerse el uno al otro de que ya no estas dentro, que he superado esa adicción a ti que me oprime el pecho cada vez que te tengo cerca, cada vez que te veo venir a confesarme que estas con alguien, con alguien que no soy yo, sin embargo, toda esa seguridad, toda esa coraza que yo mismo me creé se volvió a destruir nuevamente; y es que sencillamente no puedo olvidarte, creía que volviendo a vernos después de mi regreso a Corea todo podría volver a ser como era antes, antes de ese día en el que confesé lo que sentía por ti, ese día en el que yo mismo puse fin a nuestra amistad; o podría decirse que convertí esta amistad en algo que se nos escapó de las manos, una relación que nos ha envuelto en una espiral de la que a ambos somos incapaces de huir.
¿Recuerdas como empezó todo? Por que yo si. No podré olvidar nunca ese día, tu cara sorprendida, tu voz dudosa al decirme que lo sentías, que no podías corresponderme, que una relación con un hombre era algo nuevo para ti y que no querías que por intentar algo nuestra amistad de tantos años se destruyese por una relación formal.
A pesar de todo no me quedó mas remedio que aceptarlo, porque sabía a lo que me arriesgaba al decirte la verdad, sabía que podía suceder algo como lo que ocurrió después.
Tu comenzaste a alejarte de mi, a los ojos de los demás no era algo que se pudiera apreciar, pero yo te sentía cada vez mas distante. Pero eso no fue lo peor…
Ese día, el día viniste feliz frente a nosotros, anunciándonos que Junsu y tú ahora erais pareja, creí que mi corazón se había roto en pedazos, pedazos que me fueron imposible de recomponer por mi mismo. Fingí que me alegraba, mientras mi interior estaba odiándote, odiándote a ti, por mentirme, por haberme rechazado con esas simples excusas cuando ahora las estabas incumpliendo tu mismo al estar con él; odiándolo a él por haber conseguido lo que yo tanto quería, lo que había intentado conseguir en vano; y sobre todo odiándome a mi mismo por haberme creído que las cosas estarían bien, por haberte creído ese día cuando ahora me demostrabas que era falso todo lo que alegaste.
No puedo negar que fue despecho, admito que hice mal al refugiarme en él cuando en realidad no lo amaba, cuando tan solo quería demostrarte que me eras indiferente, que podía seguir adelante sin ti a mi lado, ahora si fingiendo que para mi eras tan solo un amigo.
Me deje arropar por ese amor que Kibum me profesaba, dejando que el se encargara de recomponer ese corazón que tu te habías encargado de destrozar, no pudiendo evitar el notar tu molestia ante nuestra relación, esas miradas que lanzabas cada vez que nos veías juntos.
Tu relación con Junsu no duró mucho tiempo mas, según tu por la distancia, la falta de tiempo… Sin embargo yo me había auto convencido de que ya no te amaba, que Kibum me hacía feliz, volcándome e esa relación, que no iba a ninguna parte, ya que a pesar de todo no avanzaba, nunca me sentía capaz de pasar de simples toque, besos, pero parecía que aunque intenté creer que no te quería, mi corazón y mi cuerpo no querían a nadie que no fueses tu.
Después de que Junsu y tu cortaseis volviste a mi, volviste a unirte a mi de forma incluso mas exagerada. Volvimos a hacernos inseparables, y no pude evitar que tu te dieses cuenta de que a pesar de todo te seguía queriendo.
La farsa no dudó mucho mas. Kibum finalmente me había perdido la paciencia. No puedo negar que me tenía que querer demasiado para aguantar lo que había aguantado, pero el ver como había recaído en ti parecía haber hecho que desistiera en su intento por hacerme olvidarte.
Pensé que ahora si podríamos estar juntos, contento de que ambos fuésemos libres, sin embargo una vez que traté de acercarme a ti volviste a dañarme de la peor forma posible.
Volviste a alejarte, anunciando que ahora Sungmin y tu estabais saliendo y ese día me lo juré a mi mismo. Nunca mas volvería a caer en tu juego, porque para ti yo era solo eso, un simple juego ya que ni comías ni dejabas comer.
Y dolía, demasiado, verte con él todo el día era lo que me hacía derrumbarme cada noche, no podía evitar detener mis lágrimas, aparentando frente a todos que estaba bien, no dándote el gusto a ti de verme destrozado.
Pasó algún tiempo mas, en el que tu tuviste varias parejas, dañándome mas al darme cuenta que el único que nunca tendría posibilidad alguna contigo sería yo.
Sin embargo algo me sorprendió demasiado, ese día que los chicos se había marchado… Se suponía que tu también habrías ido con ellos. Ese día como casi cada noche volvía a llorar, mirando esa foto que nos hicimos antes de que nuestra amistad de estropease, desconsolado al darme cuenta de lo que había perdido. Y entonces la puerta se abrió dejándote a ti a la vista, mirándome de esa forma que me hizo estremecer. Lentamente te acercaste a mi, preguntándome lo que me ocurría, y yo solo pude sollozar unas simples palabras… “Que te quiero” y ahí todo se descontroló, ese momento está guardado en mi mente, grabado a fuego. Ese fue nuestro primer beso, pude sentir tu sabor por primera vez haciendo que perdiera todo mi orgullo, que olvidara esa promesa que me hice de no caer en ti. Y me hiciste tuyo, esa noche fuimos uno. Hiciste realidad todos mis sueños, me sentí la persona mas feliz del mundo al sentirte dentro, fundiéndonos en un solo cuerpo.
Esa noche descubrí que los sueños son solo eso… Fantasías de la mente, ya que a la mañana siguiente todo se evaporó como si de un sueño mas se tratara. Lo que para mi había sido el mejor momento de mi vida para ti había sido tan solo un error, un desliz al ver mi debilidad. Lo único que obtuve fue una simple limosna que me ofreciste al verme llorar y entonces si que morí, no volví a ser el mismo de siempre, todos notaron ese cambio en mi, mas aun cuando mi padre murió, no te permití acercarte a mi, no te quería cerca y tu pareciste captar la indirecta, mirándome a lo lejos mientras yo simplemente me abrazaba a Yunho llorando, perdiendo toda la inocencia que me quedaba hasta entonces.
Me refugié en Yunho, pasando con el todo el tiempo posible, cada rato libre que el tenía, cada momento que tenía yo para pensar en el dolor, tratando de olvidarlo todo.
-Te odio Hyukjae-
Esas palabras se repetían en mi mente a cada segundo, viendo como seguías mirándome a lo lejos, quizás porque pensaste al igual que todos que Yunho y yo éramos algo mas que amigos y eso te molestó de nuevo.
Pero no, esta vez no Hyukjae. Esta vez no volvería a darte el gusto de dañarme de nuevo.
Me dolía el alma pero lo oculté tras una máscara de indiferencia, ya no lloré mas, no volvería a llorar ni por ti ni por nadie.
Adiós al chico bueno, al inocente. Ahora seria fuerte. Empecé a juntarme con otros de los chicos del grupo lejos de ti, tratando de no pasar contigo mas tiempo del necesario para nuestro trabajo.
Al poco tiempo volví con Kibum, entregándome a el por completo, como no fui capaz de hacer la vez anterior. Y lo consiguió, te sacó de mi corazón, me olvidé de ti finalmente, fui feliz con el, lo que quería ser contigo y tu no lo permitiste.
Parece que esta vez te molestó mas que nunca o quizás fue el hecho de que ahora ya perdimos todo pudor, toda gana de ocultar nuestra relación, besándonos aunque estuvieseis todos presentes y parecía que eso te dolía, hasta el punto que varios meses después volviste a acercarte a mi, tratando de ganarte mi perdón y aunque no quería te lo permití.
Permití que volvieses a acercarte a mi, pero con los limites, no quería darte la oportunidad de volver a entrar a mi corazón, haciendo las cosas bien y poniendo a Kibum antes que a ti.
Las cosas parecían volver a su curso. Finalmente sentía que todo era como antes de confesarte mi amor por ti. Pero parecía que tu no estabas de acuerdo con la situación. Nuevamente te acercaste a mi de forma mas cercana a un amigo, volviste a besarme, esa vez con furia ante mi rechazo.
¿Pero que querías? ¿Qué te correspondiera después de lo que me hiciste? Lo siento pero no, lo nuestro no tenía salida, a pesar de lo que te amo, porque ese beso lo removió todo, sentí como si un granizo agitara mi corazón con fuerza, dándome cuenta de cuan cierta era la afirmación de que donde hubo fuego, cenizas quedan.
Prometimos seguir siendo tan solo amigos, olvidar todo lo ocurrido entre nosotros, y pareció funcionar pasaron los meses y ahora estábamos todos juntos, podía estar contigo sin sufrir demasiado, convenciéndome de que no te amaba, sin embargo las cosas no siguieron en calma mucho tiempo.
Al parecer Kibum estaba celoso de ti, no se exactamente porqué, ya que no le di motivos, pero me atosigaba a cada minuto, pendiente de a donde iba, de cada segundo que pasaba contigo, de cada mirada que te dedicaba, todo le molestaba. Ese fue el motivo de nuestra separación. Volvía a estar libre, y temí que volvieses a intentar jugar conmigo, sin embargo tan solo te portaste como un buen amigo, apoyándome cuando te necesité, calmando mi corazón, ganándote poco a poco mi amor nuevamente, pero no te lo dejaría ver, no esta vez.
Sin embargo ya lo dicen, el hombre es el unico animal que tropieza dos veces con la misma piedra y yo volvía a tropezar en ti. Volvía a amarte y se que tu lo sabías, sin embargo ninguno de los dos decía nada, preferimos guardar silencio, seguir con esta relación de algo mas que amigos, con besos esporádicos y encuentros pasionales de vez en cuando, pero sin formalizar nada, algo que al menos a mi me estaba destrozando, pero eres como una droga, me hice adicto a ti, a tu sabor y ahora no era capaz de alejarte de mi.
La noticia del nuevo subgrupo nos pilló a todos por sorpresa, mas aun cuando me seleccionaron a mi como uno de sus componentes. Sabiendo lo que eso conllevaba, ateniéndonos a las consecuencias, viendo aun mas lejana la posibilidad de formalizar algo, reacios los dos a una relación a distancia, dejando nuestros encuentros de forma definitiva, tratando de desengancharnos el uno del otro antes de que la realidad nos abordara y nos viésemos a cientos de kilómetros de distancia.
Pasaron muchos meses desde la ultima vez que nos vimos en la intimidad. Las últimas veces que nos habíamos visto en nuestras esporádicas visitas a Corea nos tratamos como lo que se suponía que éramos, amigos, los mejores amigos del mundo, riendo y pasando el rato juntos. Parecía que finalmente había sido capaz de enterrar mis sentimientos y podría volver a ser feliz teniendo junto a él al mayor al menos como amigo.
Comencé a apegarme mucho a algunos de los chicos en China, la verdad es que al pequeño Henry fue a uno de los que mas cariño le cogí, cosa que pareció no hacerte demasiada gracia por los comentarios que me hiciste una de las veces que nos comunicamos por teléfono.
Finalmente la empresa decidió que era momento de que el grupo volviese a estar completo. Que volviésemos a juntarnos los 13, suspendiendo las actividades en China y haciéndonos regresar. Todos estabamos contentos de volver a casa, y en esos momentos no me paré a pensar lo que esto suponía.
Finalmente estuvimos todos juntos de nuevo, volvimos a las grabaciones, a pasar todos el tiempo juntos en el departamento y yo aproveché para estar pegado a los chicos habiéndolos extrañado mucho.
Sin embargo ahora estamos los dos aquí, en este parque en plena noche. No pareció gustarte el verme enganchado al cuello de Siwon, porque en cuanto me alejé un poco agarraste mi mano tirando de mi para alejarnos, saliendo por la puerta del departamento sin darme tiempo a nada.
Me trajiste aquí, sin mirarme, sin decir ni una sola palabra, pero ¿para qué? Eso solo tu mente lo sabe, porque puedo leer la confusión en tus ojos, te conozco suficientemente bien para saber lo que piensas en cada momento y se que ahora estas debatiéndote interiormente para saber que decirme.
-Hyukjae- digo, y se que sabes que no estoy bromeando, pues solo te llamo por tu nombre en ocasiones importantes.
-Donghae yo…- callas otra vez, dejándome con la duda de lo que piensas decir, y solo opto por volverme, dispuesto a marcharme, dando apenas dos pasos cuando siento tu mano agarrar mi brazo y voltearme, sorprendiéndome al sentir tus labios sobre los míos y como tu lengua se adentraba en mi boca, acariciando la mía y no puedo evitar que algunas lágrimas escapen de mis ojos.
Te separas al sentir ese sabor salado entremezclarse con los besos, mirándome con angustia.
-Hae… ¿Estás bien?- preguntabas alarmado, mirándome detenidamente.-
-No. No quiero que vuelvas a jugar conmigo Hyukjae. No ahora que finalmente creía que podía sacarte de mi corazón- esas palabras parecieron dolerte, por la forma en que agarraste mi rostro, haciendo que no pudiese apartar mi vista de ti.
-¿Acaso ya no me quieres?- fue la pregunta que salió de tus labios.
No sabes cuanto hubiese querido poder decirte que no, que ya no te amaba de esta forma enfermiza que me destruía, que me estaba rompiendo el alma, sin embargo no pude hacerlo.
-Por desgracia aun te quiero.- Vi una sonrisa adornar tu rostro ante estas palabras- Te amo y creo que no podré amar a nadie mas que tu. Te lo dije y te lo he demostrado.- te acercaste a mi nuevamente, dispuesto a volver a tomar mis labios, pero te interrumpí antes de lograrlo.- No Hyukjae. Ya no mas.- mi corazón dolió al pronunciar esas duras palabras, pero era necesario acabar con todo esto- ¿Sabes? Soy tuyo, solo tuyo desde ese momento en tocaste mi piel de forma tan íntima, tan profunda. Soy tuyo porque para mi los mejores momentos en el mundo son los que paso contigo, los momentos en los que puedo sentir el calor de tus labios sobre los míos. Soy tuyo porque tan solo sueño contigo, porque soportaba el tener que compartirte mientras sonreía diciéndole a todos que era tan solo tu amigo- notó tu impotencia ante mis palabras, dándome cuenta que quieres replicar pero no voy a darte ese gusto, antes voy a decírtelo todo.- Pero eso es algo que ya va a quedar en el pasado. Voy a guardar silencio con todo lo que pasó y seguiré adelante sin ti. Aunque sepa que te amo pienso superarlo.- y esas fueron mis ultimas palabras, me volteo dándome cuenta de que ahora no haces nada por impedírmelo, mirando por ultima vez tu rostro entristecido antes de comenzar a andar, antes de alejarme de ti nuevamente, esperando que con el tiempo supere este amor, que con el tiempo supere esta adicción y pueda salir de esta loca espiral en la que estoy atrapado.- Adiós, mi amor- esas palabras fueron mi último susurro, tratando de alejarme de ti para el resto de mi vida.
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Bueno... si cosa rara... pero weno.. xDD Supuestamnt tiene segunda parte aunq no s si la haré asi q por lo pronto s queda como one shot. ¿Q os ha parecido?
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Carta Anónima (Eun-xxx)
Titulo: Carta Anónima.
Pareja: [Eun/...]
Genero: Ni yo misma lo se bien xDD / Ida d olla
Notas: Bueno... este fic fue una locura q scribi entre mis delirios de enfermita... No es gran cosa xq lo hice a toda prisa y ncima nfema, aunq spero q os guste.
Hacía ya casi un mes en el que había estado recibiendo algunas cartas anónimas cada mañana, a veces incluso dos al día. Hermosas cartas llenas de poemas y de sentimientos que lo estaban embobando por completo.
Al principio lo había tomado por una broma de sus compañeros, porque si algo estaba claro es que tenía que haber sido uno de los chicos que vivían en el apartamento ya que ningún otro tenía acceso a su habitación.
Una vez con la carta en la mano volvió a sentarse a los pies de su cama abriéndola lentamente, viendo nuevamente esa caligrafía no demasiado cuidada formando dulces palabras que poco a poco había conseguido hacer que se enamorara de quien con ellas se declaraba su admirador secreto. Un admirador que se negaba a dar su identidad a conocer, jugando incluso muchas veces a las adivinanzas en ellas, dando pistas sin sentido para tentar aun mas su paciencia.
Leyó la carta, dibujando una sonrisa ante las cosas que el otro le contaba, sintiéndose un completo idiota por estar ilusionado por alguien que se negaba a revelar su identidad.
-Lo voy a averiguar- dijo una vez terminó de leer, levantándose para guardar el documento junto con todas las demás- Aunque me cueste voy a saber quien eres.- dijo con determinación saliendo de la habitación. Si quería adivinar quien era tenía que ir descartando candidatos.
Llegó al salón, encontrándose a despierto a Kyuhyun, quien estaba embobado con los videojuegos desde tan temprano.
-No… No creo que sea Kyu. El bebé no sería capaz de escribir algo así. Además el siempre esta haciendo el tonto con Sungmin- pensó el mono dirigiéndose a la cocina, encontrándose allí al pinku.
-Buenos días Hyukie- exclamó el teñido al verlo entrar.
-Buenos días Min. – dijo mientras lo miraba de forma escrutadora tratando de buscar algo que delatara a su Hyung, viendo este salir poco después con los platos hacia el comedor para poner la mesa, saliendo tras el encontrándoselo tirado sobre Kyuhyun, haciéndole cosquillas para que este dejara los videojuegos y fuese a ayudarlo.
-Definitivamente él tampoco es.- dijo encaminándose al baño, de donde salía Yesung desnudo como siempre, haciendo que se tapara sus ojos.
-¡¡Hyung!! ¡¡Tápate!!- exclamó ante la escena, escuchando la risa del mayor.
-¿Para que? Si es mas natural el secarse al aire con la toalla. Además, ¿Qué? ¿Te da envidia lo que ves?- contestó el mayor burlón mientras entraba a la habitación que compartía con RyeoWook, definitivamente el emo era demasiado brusco para ser “Él”.
-Un momento… - su mente comenzó a procesar lentamente. Escribir… Poesía… Pocos de sus compañeros eran lo suficientemente sensibles para escribir cosas tan bonitas, y a pocos les gustaba escribir… Tan solo…- ¡¡Ryeowook!!- exclamó dirigiéndose a la habitación del menor y el emo, entrando sin pegar, encontrándose a Yesung frente al armario aun desnudo y a Ryeo en su escritorio escribiendo algo.
-¿Qué te pasa Monkey? ¿Te gustó lo que viste que viniste a por mas?- preguntó el otro sonriendo pícaramente.
-Déjate de bromas Hyung…- contestó mientras miraba atentamente al castaño que había cerrado su cuaderno y ahora lo estaba guardando en el cajón de su escritorio.
-Buenos días Hyukie- habló el menor con una sonrisa mientras se dirigía hacia la puerta.- Dejaos ya de juegos y vamos a desayunar que en un rato vienen a por nosotros.- terció el pequeño mientras cogía un poco del hombro al mono apartándolo con suavidad para salir.- Por cierto. ¿Ya se despertó Donghae?-
En ese instante se acordó de Hae. Había estado tan perdido con la carta y la investigación que no había despertado al fishie, además, tenía que contarle sus sospechas.
Rápidamente se dirigió a su habitación, entrando y cerrando la puerta tras el con un portazo comenzando a saltar encima de la cama del menor.
-Hae, Hae… ¡Hae despierta!- decía nervioso mientras brincaba sobre el otro.
-Ya Monkey… ¿Qué te pasa? ¿Echas de menos la selva que vienes a saltar a mi cama?- preguntó Donghae mas dormido que despierto, volteándose y tapando su cabeza con las almohada.
-¡Dongieee! Levanta de una vez…- dijo enfadado mientras quitaba las mantas al menor y retiraba la almohada viendo como el otro se acurrucaba en la cama.
-Ya, está bien. Ya me levanté.- dijo incorporándose en la cama para tallarse levemente los ojos, bostezando sin parar.
-Dongie… No sabes lo que averigüe…- dijo alterado sentándose al lado del otro.- Creo que le gusto a Ryeowook.
Ante estas palabras todo el sueño que el Fishie podía tener desapareció de golpe, mirando a Eunhyuk sorprendido por esas palabras.
-¿Estás seguro? ¿Cómo lo sabes?- preguntó el pescado al otro mirándolo interrogante.
-Pues…- por unos segundos dudó si contarle a su amigo toda la historia- Hace varias semanas que estoy recibiendo unas cartas de amor.- dijo algo sonrojado.- Y la verdad es… Que me gusta la persona que las escribe, y se que es uno de los que viven aquí con nosotros.- dijo agachando la mirada con el rostro totalmente colorado.- Estuve investigando y averigüe que el que las escribe es Ryeo. Bueno… No estoy seguro del todo, pero es el único que me queda, así que solo puede ser el.- explicó mirando después el rostro atónito de Donghae.
-Hyukie… no se que decirte… Creo que antes de nada deberías hablar con Wookie sobre eso.- contestó el menor mientras se ponía en pie para comenzar a vestirse.
-Creo que será lo mejor-
Una vez ambos estuvieron listos salieron hacia el comedor donde ya estaban todos sentados, haciendo lo mismo que los demás y comenzando a desayunar.
Durante ese tiempo Hyukjae no pudo evitar el mirar a Ryeowook sin cesar, tenía que hablar con el. Tenia que saber si era el la persona de la que se había enamorado.
Terminaron de desayunar y todos fueron hacia sus habitaciones a recoger sus cosas excepto Eunhyuk a quien ese día le tocaba recoger los cacharros. Una vez estuvo todo listo entró a su habitación, encontrando a Donghae con una carta en su manos.
-¡¡Hyukie!! Esto estaba en la puerta cuando llegué. Pone que es para ti.- dijo el menor entregándole un sobre.
Hyukjae cogió el sobre rápidamente, abriéndolo, recordando el momento en el que había visto a Ryeo escribiendo esa mañana, leyendo sin tardanza las palabras escritas en ese trozo de papel.
Hyukjae… Ya llegó el momento.
No quiero ocultarme mas. No puedo soportar el seguir escondiéndome.
Quiero revelarte quien soy. En este sobre hay una llave. Es la llave de una habitación de hotel. No pienses mal, tan solo quiero que hablemos, pero a solas, y siendo quienes somos no podemos vernos en ningún lado.
Por favor, espérame esta noche allí, a las 10.
Te quiero.
Releyó la carta otra vez, fijándose en cada una de las palabras. Ryeo no sabía que ya lo había descubierto y finalmente quería confesarle que era el. No pudo evitar que una sonrisa se dibujara en su cara. Levantando su rostro para encontrarse con la mirada de Donghae.
-¿Y bien?- preguntó cotilla.- ¿Qué dice?-
-Quiere que nos veamos. Nunca pensé que Ryeowook estaría enamorado de mi…- dijo dejándose caer en la cama.
- Pues si… Es tan reservado que no lo hubiese pensado- dijo el menor pensativo.- ¿Y a ti? ¿Te gusta el?-
El mono se quedó en silencio unos segundos, mirando al chico frente a el. La verdad es que nunca había pensado en Ryeo de esa forma es mas… solo había pensado de esa forma en una persona en su vida…
-Pues… Supongo… Lo quiero mucho. Es un buen amigo, y además. Me enamoré de la persona que escribía esas cartas, asi que supongo que si que lo quiero.-
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Pasó el resto del día demasiado nervioso, tanto que ni siquiera era capaz de centrarse en los ensayos, alegrándose cuando finalmente el reloj marcó el final del ensayo, dirigiéndose a los vestuarios para ducharse y vestirse rápidamente, saliendo con Donghae del edificio, despidiéndose de el para salir corriendo hacia el hotel en el que había quedado con Ryeo.
Llegó al lugar un poco mas tarde de la hora en la que habían quedado, entrando a la habitación, encontrándola vacía aún.
- Quizás no ha llegado todavía.- dijo quedándose en pie, mirándola puerta detenidamente, esperando de forma desesperada a que esta se abriese.
Tan perdido en sus pensamientos estaba que no se dio cuenta de que había alguien a sus espaldas hasta que sintió unas manos tapar sus ojos.
-Ryeo…- susurró el mono al sentir esas manos en su espalda, tratando de voltearse, pero el otro no se lo permitió, sintiendo unos labios en su cuello, besándolo con dulzura, haciendo que se estremeciera.
Nunca había pensado en que el castaño sería tan lanzado, pero no podía negar que esos labios lo estaban haciendo sentir bien.
Notó como esas manos se retiraron de sus ojos pero no sirvió de mucho ya que antes de que pudiese voltearse ya habían vuelto a taparle los ojos ahora con un pañuelo, mientras los labios del otro comenzaron a besar los suyos, de forma pasional, sintiendo esa lengua pedir paso, permitiéndoselo sin dudar, pasando sus brazos por el cuerpo del otro, tratando al menos de poder sentir el cuerpo del otro, cayendo en la cuenta de algo.
-Tu… Tu no eres Ryeowook- murmuró débilmente al notar ese cuerpo entre sus manos, obteniendo un leve sonido de negación.- ¿Quién eres? Dime quien… -
-Shiiiitt.- ese simple sonido, acompañado de esos labios nuevamente lo hicieron callar, sintiendo como alguien lo recostaba en la cama, comenzando a meter las manos bajo su camiseta, acariciando su piel con suavidad.
Al principio trató de forcejear, pero esos toques lo estaban enloqueciendo haciendo que algunos suspiros escaparan de sus labios, tanto que ni siquiera notó cuando el otro había soltado sus manos, no intentando quitar la venda de sus ojos.
No pasó mucho tiempo mas para que el otro le despojara de su camiseta, notando como la lengua del su compañero recorría su cuerpo y bajaba hacia su pecho, comenzando a jugar con sus pezones, haciendo los suspiros mas insistentes. De repente cayó en la cuenta de que estaba suelto, levantando sus manos hacia sus ojos dispuesto a retirar la tela, cuando las manos del otro sujetaron las propias, rozando sus caderas con las de el, pudiendo notar el miembro del otro que ya había comenzado a despertar, al igual que suyo.
-Déjame verte- lloriqueó Eun, entre los suspiros producidos por ese sensual roce. - Por favor…-
Recibió un candente beso como respuesta, correspondiendole sin dudar.
-¿Estás seguro Hyukie?-
Esas palabras… Esa voz…
-¡Donghae!- exclamó sintiendo como el otro finalmente retiraba el pañuelo de sus ojos, dejando el rostro travieso del menor ante el.
-Hola…- fue lo único que dijo el pequeño.
-Eras tu… Y dejaste que pensase…- dedujo el mayor cuando los labios del otro lo asaltaron de nuevo.
- No tenias que pensar en el… Pero no iva a dejar que siguieses equivocado y pensases que era otro.- dijo de forma seria el menor.- Te quiero solo para mi… ¿Te he decepcionado?- preguntó mirándolo a los ojos.
-No… Yo… Siempre te quise, incluso antes de recibir esas cartas, pero me enamore de esas palabras. Que resulta que eran tuyas…- dijo feliz abrazando a Donghae con fuerza, apegándolo a su cuerpo, besandolo nuevamente.
- Te quiero… Y esta noche serás solo mio- anunció el menor, comenzando nuevamente el recorrido en el cuerpo del mayor, comenzando por sus labios para ir bajando por su pecho, acariciando toda la piel del otro, marcandolo como suyo, llegando a la cinturilla del pantalón de Hyukjae, posando su mano sobre el miembro de este, comenzando a presionarlo levemente, escuchando los gemidos que el mayor comenzó a soltar.
Viendo que no se negaba a ese toque llevó sus manos al cierre del pantalón, comenzando a abrirlo, bajando la prenda junto a la ropa interior a la vez que volvía a los labios del otro.
Hyukjae se dejaba hacer por el mas pequeño, sintiendo esas placenteras caricias recorrerlo, no queriendo quedarse quieto, acariciando la espalda del otro, bajando las manos hacia su trasero, masajeándolo sobre el pantalón, sintiendo como el otro lo desnudaba por completo, observándolo detenidamente lo que hizo que Eun se sonrojara.
- Me encantas.- las palabras de Donghae lo hicieron sonrojarse mas aun, sabiendo que estaba en desventaja, incorporándose levemente para quitar la camisa de su amigo, dejando su pecho al descubierto, besando los abdominales de su compañero para después deshacerse de su pantalón, quedando ahora ambos desnudos, queriendo conocerse por completo y disfrutar de su ahora amante.
La caricias y los roces no tardaron en intensificarse entre ambos, notando como Donghae masajeaba su miembro, provocando leves gemidos por su parte notando como el placer comenzaba a embargarlo.
Sintió el éxtasis cada vez mas cercano, anunciándoselo a Hae, sin embargo contrario a lo que pensó el menor cesó con su toque, llevando sus dedos a la boca del mayor, quien pareció captar la indirecta, humedeciéndolos, lamiéndolos de forma demasiado sensual, lo cual colmó la paciencia de Donghae quien llevó sus dígitos a la entrada del mayor, introduciendo el primero levemente.
- Te quiero- murmuró, mientras lo preparaba, sintiendo los quejidos de molestia salir de los labios de Eun, volviendo a besarlo y a masajear su miembro con la mano libre, tratando que el dolor pasara.
Una vez sintió al mono preparado se colocó entre sus piernas, colocando su miembro en la entrada del mayor comenzado a introducirse en su interior lentamente, escuchando el gemido de dolor del otro, tratando de distraerlo con caricias y besando sus pecho nuevamente.
Esperó a que Hyukjae se acostumbrara antes de comenzar a embestir el cuerpo del otro primero lentamente, para después hacerlo de forma mas rapida, queriendo hacerlo disfrutar al máximo del otro.
Un sonoro concierto de gemidos era lo único que se oía en esa habitación, provocado por el placer, dejando escapar ambos algunos “te quiero”.
Algunas embestidas mas fueron necesarias para que el orgasmo los invadiera a ambos, terminando juntos, marcando Donghae por primera vez el cuerpo del mayor, quedando recostado sobre el.
-Te amo- murmuró besando nuevamente los labios del mayor mientras ambos trataban de regularizar su respiración.
-Yo también- contestó Hyukjae, subiendo ambos a la cama, cogiendo la manta para arroparse.- A partir de ahora nada de cartas anónimas. Te quiero a mi lado, admirador secreto- bromeó abrazándose al cuerpo del otro, besándose suavemente, cayendo dormidos poco a poco.
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**Skiva tomatazos** La verdad s q no s precisamnt lo q suelo escribir ( ni lo q pnsaba scribir) Se me fue la cabeza scribiendo esto, no s ni d donde salio la idea... Pero spro q os haya gustado ^^
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